Coronavirus y planes de desarrollo

 

Aunque la política de salud es un asunto del nivel nacional, los gobiernos locales tienen la potestad y la obligación de propiciar políticas de salud tendientes al fortalecimiento de la infraestructura y la calidad de la red pública en las zonas rurales y urbanas y mejorar la oportunidad y la pertinencia de la prestación del servicio.

 
Ricardo Jaramillo Rincón
 
Asesor Estrategia de Incidencia y Presión Política Corporación Viva la Ciudadanía
 
 

Elementos de contexto

El brote de coronavirus y su veloz transformación en una pandemia mundial es una tragedia humana de dimensiones aún difíciles de calcular. De acuerdo con el Ministerio de Salud, con corte al 19 de marzo de 2020, 213.254 personas se han contagiado del virus en 153 países, de las cuales 8.843 han fallecido, lo que significa una tasa de mortalidad de cerca del 4%. En Colombia hay 145 casos confirmados, concentrados en Bogotá D.C. (53), Valle del Cauca (14), Antioquia (11), Bolívar (9) y Huila (9). Aún no se han registrado fallecimientos asociados al virus1.

Las consecuencias sociales y económicas todavía están por verse, pero la experiencia de países como China, Italia y España, al igual que los primeros efectos de las medidas de contención y distanciamiento social promovidas por diferentes gobiernos locales y avaladas posteriormente por el Gobierno Nacional permiten vislumbrar que las afectaciones en materia de generación de ingresos y dinámica económica en general serán profundas.

Un informe reciente de Corficolombiana señala que la reducción del gasto de los hogares, que comenzó a afectar a sectores como hoteles, restaurantes, cines, bares, centros comerciales, entretenimiento fuera del hogar, se extenderá a otros sectores, lo cual podría significar disminuciones importantes del consumo interno y afectar el producto interno bruto2. En relación con el mundo del trabajo, la Organización Internacional del Trabajo ha planteado que en el marco de la crisis se incrementarán el desempleo y el subempleo, disminuirá la calidad del empleo (en términos de monto de los salarios y acceso a sistemas de protección social), y algunos grupos resultarán más perjudicados que otros, como las personas jóvenes que ya enfrentan muchas barreras para ingresar y mantenerse en el mundo del trabajo; las mujeres, que se encuentran ocupadas principalmente en los sectores de manufactura y servicios; los trabajadores por cuenta propia y los informales, al igual que los trabajadores migrantes.3

De manera simultánea con el brote del virus, Colombia se encuentra en un momento clave en materia de políticas públicas, toda vez que se están surtiendo los trámites de formulación y aprobación de los planes territoriales de desarrollo. De acuerdo con la Ley 152 de 1994, durante este mes los consejos territoriales de planeación deberían estar construyendo el concepto sobre el proyecto de plan presentado por las y los gobernadores y alcaldes. Más allá de las dificultades para la participación de la ciudadanía en estas discusiones que se derivan naturalmente de la coyuntura actual, es necesario considerar algunas medidas que deberían ser incluidas en los planes de desarrollo, muchas de las cuales se corresponden con avances en la implementación territorial del Acuerdo de Paz.

Algunas medidas para incluir en los planes de desarrollo

En este contexto, se debe aprovechar la coyuntura de la discusión de los planes territoriales de desarrollo para incluir políticas tendientes a mitigar el riesgo de nuevas pandemias y otras relacionadas con las medidas que habrá que tomar para atender las consecuencias económicas y sociales de la pandemia.

1. Para enfrentar la pandemia

Por un lado, las medidas para enfrentar la pandemia deben fortalecerse como políticas públicas en los casos en que no hagan parte de ellas.

a) En materia de generación de ingresos, los gobiernos locales deben formular políticas de trabajo decente y digno que contemplen garantías para la formalización laboral, contemplando el teletrabajo, el pago de incapacidades, mecanismos remotos de promoción de salud ocupacional. También se requieren políticas para la creación y fortalecimiento de sistemas de economía del cuidado, que no refuercen estereotipos asociados a la feminización del cuidado pero que reconozcan el aporte económico de estas labores.

b) Frente al abastecimiento, un escenario de cuarentena prolongada genera rupturas en las cadenas de suministro de distintas industrias y en las de comercialización de distintos bienes primarios. Esto, sumado al acaparamiento y a prácticas especulativas, puede tener graves consecuencias en los precios de los bienes de la canasta básica de alimentos, como ha ocurrido en Wuhan, epicentro de la pandemia4. Por lo anterior, es necesario identificar en cada municipio y departamento el estado de avance y articulación con el Sistema para la garantía progresiva del derecho a la alimentación, incluido en el numeral 1.3.4. del Acuerdo Final de Paz, que contempla la formulación de planes para la alimentación y nutrición culturalmente apropiadas y el desarrollo de programas contra el hambre y la desnutrición.

2. Para mitigar el riesgo de futuras crisis

La crisis propiciada por el brote del coronavirus ha mostrado la importancia de los modelos de salud pública. La privatización ha disminuido el número de camas disponibles y ha modificado las prioridades, dejando de lado los enfoques preventivos de salud pública para privilegiar los tratamientos de algunas enfermedades que pueden resultar más rentables. Adicionalmente, la problemática del coronavirus se suma al brote de dengue que durante 2020 ya ha dejado más de 33.000 contagiados y 62 muertos5.

En esa medida, a pesar de que la política de salud es un asunto del nivel nacional, los gobiernos locales tienen la potestad y la obligación de propiciar políticas de salud tendientes al fortalecimiento de la infraestructura y la calidad de la red pública en las zonas rurales y urbanas y mejorar la oportunidad y la pertinencia de la prestación del servicio. Esto debería ir en consonancia de lo planteado en el numeral 1.3.2.1. acerca del Plan Nacional de Salud Rural, que a la fecha no ha sido formulado por el Ministerio de Salud.

Edición 674 – Semana del 21 al 27 de marzo de 2020

2 Corficolombiana, Informe Especial. Colombia en tiempos del Coronavirus. Bogotá D.C., marzo 16 de 2020.

5 Ver: Instituto Nacional de Salud, Boletín Epidemiológico Semana 10.

   
 
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