Mi amigo Covic-19

 

Ningún evento catastrófico, ni las guerras santas, de colonización, civiles, mundiales, las bancarrotas, los tsunamis, las hambrunas, la pobreza, o la interminable lista de otros virus (H1N1, ébola), ni la malaria o las gripes, nada, nada había paralizado y asustado a todo el mundo como la pandemia Covic del año 2019.

 

Jorge Albeiro Gil Panesso

 
Carta Ciudadana – cartaciudadana@yahoo.com
 
 

Con la melodía de Carlos Puebla:
(…)
Se acabó la distracción
Llegó “coronavirus”
Y mandó a cambiar…

Con la voz de Tito Cortés:
“Es que tu me quieres ver matao
Es que tu me quieres ver sufrir
¡Diablo! Espíritu burlón…

Siempre esperé la llegada de un redentor de esta Humanidad: doliente, corrompida, egoísta, precaria, naturófoba, xenófoba, misantrópica, homofóbica, cleptócrata, seudoaristócrata, atea, neurótica, psicópata, perversa, mentirosa, fanática, anómica, endogámica, mitómana, homicida/ feminicida / infanticida, sidosa, tabaquista, alienada, temeraria, drogodependiente, avara, ciega / sorda / muda / fea y algunos defectos más ¡inconfesables!

De otro modo, en cultura para las masas, estamos recibiendo toda clase de extraterrestres, seres inmortales superdotados física y psíquicamente como guardianes de la civilización, ante la fatal amenaza de mafias, bandidos, ángeles de fuegos volcánicos, enmascarados, mujeres diabólicas, animales biónicos –también indestructibles– en batallas de sagas que no terminan nunca y que traen su ideología a cuestas: miedo, paranoias, farándulas.

La alquimia, los saberes ancestrales, la verdad de los ancianos empíricos, las ciencias –matemáticas, físicas, químicas, naturales, sociales–, no han servido para que nos demos cuenta de “cómo es el mundo real que existe independientemente de nosotros…”, por seguir al maestro John R. Searle: “Teoría de la verdad como correspondencia”, (1998), p.20, (…) “Entre los fenómenos independientes de la mente hay cosas tales como átomos de hidrógeno, placas tectónicas, virus, árboles y galaxias”. 23.

El “castigo” a la soberbia, la ironía y el mensaje, vinieron por cuenta del coronavirus / Covic-19, invisible, diminuto, autónomo, asesino, autócrata, real.

Es como la peste de cólera, narrada en 1947 por Albert Camus. Espero “sabrán estimar la verdad de lo que dice”: “Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y, sin embargo, pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas”, p. 29.

Ningún evento catastrófico, ni las guerras santas, de colonización, civiles, mundiales, las bancarrotas, los tsunamis, las hambrunas, la pobreza, o la interminable lista de otros virus (H1N1, ébola), ni la malaria o las gripes, nada, nada había paralizado y asustado a todo el mundo como la pandemia Covic del año 2019, (Wujan, China) que avanza incontenible en el resto del Planeta (marzo de 2020).

“Un fantasma recorre el mundo”, el hermoso presagio del Manifiesto Comunista de 1842, hoy, reaparece con toda su energía transformadora: ¡Un virus recorre el mundo!

Mi amigo Covic-19 / 20, está realizando la que parecía imposible misión: sacudir los cimientos de la civilización postmoderna, “líquida”, digital, virtual, global, genial, con una exagerada cantidad de genocidas, depredadores y …que ya no se merecen vivir en este hermoso Planeta Biodiverso.

La Historia registra que, en pasados períodos, la Humanidad ha soportado guerras, hambrunas y pestes (bubónica, “negra” del siglo XIV), gripe española de 1918, ébola en 2015, entre otras.

El pánico de hoy tiene un componente incontrolable: las infinitas redes de comunicación en tiempo real. El Gran Hermano (del libro 1984, de G. Orwel, en 1947 tuvo una visión del futuro con totalitarismo), hoy existe y funciona detrás de la internet / Facebook y la world wide web – w.w.w.

El calentamiento global, la contaminación, no ganaron nunca, la categoría de verdad científica. “El mundo es como es”. Esta es la verdad que debería servir de principio para la decisión de cambiar las formas de producción y de explotación de los recursos naturales (incluidos los trabajadores). Debemos construir otro modelo de sociedad que nos permita superar guerras, hambrunas, pestes, pobreza, miseria, inequidad y opresión.

Ahora, ni Nostradamus se atrevería a predecir el fin de este paroxismo por la amenaza del bichito.

En nuestro trabajo etnográfico, de calle, a pesar de las restricciones y toques de queda, hemos visto la misma sociedad estratificada, insensible, estúpida y necia de los que pueden hacer uso de sus privilegiadas tarjetas de dinero al debe (sin importar las tasas de interés), vaciando los anaqueles de los mercados y llenando histéricamente sus refrigeradores y alacenas. Sigue el delirio, la fiesta debe continuar…digital o como sea.

El resto mayoritario, impotente, sólo los dioses saben cómo sobreviviremos. Pero si nos quedamos sin ingresos, ellos se quedan sin ganancias, sin plusvalía.

La evidencia se repite, como tragedia: el Imperio y sus emperadores, reyes y servidumbres… ¡están desnudos!

Toda la humanidad es vulnerable a una pinche bacteria, sus cuerpos han vuelto a ser de barro divino o mutable.

Edición 674 – Semana del 21 al 27 de marzo de 2020
   
 
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