25 medidas sociales, económicas y políticas para asumir una dimensión ciudadana y social de la crisis agudizada y provocada por el Covid-19

 

Presentamos 25 propuestas basadas en las experiencias internacionales, para poder avanzar hacia una dimensión humana, social y ciudadana de la crisis que permitan salvar vidas, abordar las medidas de distanciamiento social con derechos y dignidad, posibilitar el fortalecimiento del sistema de seguridad social y rescatar la economía con principios de igualdad, solidaridad y reciprocidad.

 
David Flórez
 
Asesor Incidencia y Presión Política Viva la Ciudadanía
 
 

Décadas de políticas neoliberales y neoinstitucionalistas, y de políticas sociales focalizadas, nos han dejado en la peor de las situaciones para enfrentar las dimensiones sanitarias, sociales y económicas generadas por la pandemia del Covid-19. Hoy contamos con una sociedad profundamente desigual, un sistema de protección social débil y una situación fiscal precaria.

Según la OCDE1, Colombia es el país más desigual de Suramérica, el segundo en Latinoamérica después de Haití y el cuarto en el mundo. En términos de pobreza las cosas no son mucho mejores. Según el DANE a cifras del 2018 existen 9,69 millones de colombianos en pobreza multidimensional, realidad que se agrava aún más en las regiones más apartadas del país: Vaupés (59,4%), Vichada (55,0%), La Guajira (51,4%) y Chocó (45,1%), de igual forma 3,5 millones de los colombianos viven en la indigencia.

En materia laboral nos encontramos con un panorama sombrío: flexibilización, precariedad, informalidad y desempleo. Justo antes de la pandemia del Covid-19 Colombia alcanzaba las tasas de desempleo más altas de los últimos años ubicándose en el 13% con 3.216.000 de desempleados. Se estima que tenemos alrededor de 14 millones de personas en el trabajo informal (sin contrato de trabajo y sin protección social).

En relación con la capacidad sanitaria para enfrentar el Covid-19 el balance es preocupante. En Colombia contamos según la Asociación Colombiana de Medicina Critica y Cuidado Intensivo2 con sólo 5320 camas de cuidados intensivos (UCI) de las cuales ya están ocupadas el 80% y 940 se encuentran en Bogotá y en ninguno de los 32 Departamentos se cuenta con 2 camas por cada 10 mil habitantes, una cifra infinitamente inferior al número que prontamente necesitaremos para hacer frente a la pandemia, sobre todo si se tiene en cuenta que según los cálculos mas optimistas, con una curva aplanada en la que las medidas de distanciamiento social fueran muy efectivas, en el mes de mayo se requerirían 16.124 camas UCI, mientras que con una curva de contagio levemente mas pronunciada al mes de mayo se necesitarían 76,501 Camas UCI3.

Otro aspecto particularmente grave es la predominancia del sector privado en el sector de la salud y la inmensa dispersión de instituciones de salud con la que cuenta nuestro sistema. De estas, casi el 60% se encuentran concentradas en Bogotá, Medellín y su Área Metropolitana, Valle del Cauca y Santander, con presencia mayor en sus ciudades capitales y la inmensa mayoría son de carácter privado.

La predominancia privada y la dispersión facilitan que cada entidad asuma a su acomodo la forma en la que maneja la pandemia y sus demás obligaciones. Varias asociaciones del personal de la Salud han denunciado que no se están siguiendo los mismos parámetros frente a qué personas se les hace o no la prueba diagnóstica, cuáles están llevando medicamentos a pacientes crónicos o inmunodeprimidos o adultos mayores a sus casas. También hay quienes no han alertado sobre un posible comercio o especulación por parte de algunas Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) con material sanitario estratégico para afrontar este momento (respiradores, protección para el personal de la salud, medicamentos) sino también ante una posible discriminación de los pacientes de acuerdo con su tipo de afiliación y capacidad económica.

Como se evidenció en la Audiencia Publica realizada el 31 de marzo de 2020 en el Senado de la Republica, el 80% del personal se está contratando al destajo con contratos verbales y sin afiliación a aseguradoras de riesgo laboral, de igual forma no cuentan con el equipamiento adecuado para poder atender a los pacientes de Covid-19 sin poner en riesgo excepcional su vida, muchos están siendo llamados a asumir un “Voluntariado” es decir trabajo gratuito para hacerle frente a la pandemia, y como si fuera poco las ARL se han negado a reconocer el Covid-19 como una enfermedad de riesgo laboral, situaciones que ponen en riesgo sanitario, social y económico al personal que está cubriendo la primera línea de acción contra este virus.

En materia fiscal en el semestre anterior el gobierno de Iván Duque Impulsó una reforma tributaria regresiva que castiga a los sectores medios y beneficia a los súper ricos del país y las grandes empresas, otorgándoles exenciones tributarias de alrededor de 14 billones de pesos cada año, generando una caída en los ingresos del gobierno central que entre el 2019 y el 2030 será del 16,6% del PIB al 15,7%. Otro elemento preocupante en el marco de una economía dependiente de la explotación y exportación de hidrocarburos es la baja de los precios del petróleo, estas semanas se ha cotizado a 22, muy por debajo de los 67 dólares sobre los que se calculó el valor del barril en el presupuesto general de la nación del año pasado, hecho que generará un enorme golpe a las finanzas públicas ya que alrededor del 12% de los ingresos corrientes de la nación, provienen del petróleo. Por último, ante la estrepitosa devaluación del peso se produce un incremento sustancial en el costo de la deuda externa, elemento especialmente importante si se tiene en cuenta que el pago de ésta es uno de los principales rubros de gasto en nuestro presupuesto general de la nación.

Este contexto evidencia que la inmensa mayoría de colombianos nos encontramos no sólo en un inminente riesgo sanitario, sino también social y económico, y que las medidas de aislamiento social recomendadas por la Organización Mundial por la Salud y adoptadas tardíamente por el gobierno de Iván Duque, sin un agresivo paquete de medidas destinadas a paliar estos riesgos y a rescatar la economía de los hogares, se convertirá literalmente en una dicotomía entre morir de hambre o arriesgarse a contraer el virus dejando miles de muertos por una situación o por la otra, o en el peor de los casos por ambas.

Lo que hasta ahora indican las experiencias internacionales es que buena parte de los países han optado por medidas agresivas muy alejadas de la ortodoxia neoclásica, comprometiendo en varios casos hasta el 30% de sus PIB, tomando medidas antes vistas como poco viables, como la emisión de dinero, aprobación de rentas básicas para importantes segmentos de la población, flexibilización de la regla fiscal, nacionalización y ampliación a contra reloj de los sistemas de salud, moratorias en el pago de servicios públicos y todo tipo de deudas con el sistema financiero, prohibición de despidos y paquetes de créditos blandos para empresas grandes, medianas y pequeñas entre muchas otras.

En Colombia el gobierno nacional, lastimosamente, hasta el momento ha optado por medidas no sólo insuficientes y austeras en función de las reales necesidades, sino que mantiene y profundiza en el enfoque neoliberal en ellas, se fortalece la intermediación financiera en toda la crisis y en la salud, la dispersión en los miles de operadores privados, escasamente se amplían los programas de asistencia social focalizada como familias en acción y jóvenes en acción, se genera una deuda a los estratos uno y dos frente a los servicios públicos y no se toma ninguna medida frente a la protección del empleo y mucho menos frente a las deudas de los colombianos con el sistema financiero y en materia de ingresos para quienes trabajan en la informalidad o se encuentran desempleados, se anuncio un pequeño apoyo  del gobierno nacional de 160 mil pesos para 3 millones de familias y uno un poco más significativo por la alcaldía de Bogotá de 423 mil pesos para las familias de cuatro personas, 178 mil para las personas vulnerables no pobres y para las familias que ya reciben los 160 mil del Gobierno Nacional se les complementara hasta alcanzar los 423 mil pesos, para un alcance total de 500 mil finanzas.

Atendiendo a esta realidad, presentamos 25 propuestas basadas en las experiencias internacionales, para poder avanzar hacia una dimensión humana, social y ciudadana de la crisis que permitan salvar vidas, abordar las medidas de distanciamiento social con derechos y dignidad, posibilitar el fortalecimiento del sistema de seguridad social y rescatar la economía con principios de igualdad, solidaridad y reciprocidad.

Medidas en Materia de Salud

1. Nacionalización temporal de todo el sistema de salud: Es indispensable que el Estado centralice el manejo de toda la capacidad sanitaria del país y le garantice a todas las personas  el acceso en condiciones de igualdad a tratamiento médico adecuado independientemente de su régimen de afiliación o capacidad de pago, de igual forma es necesario que las compras, adecuaciones y construcciones se  de forma centralizada de acuerdo a las exigencias de la crisis y las necesidades de la población, evitando así especulaciones, compras no destinadas al Covid-19, y cualquier forma u otras formas de corrupción.  No se puede dejar a la gente peleando con sus EPS o en el sálvese quien pueda. Medidas de esta naturaleza ya fueron tomadas en Irlanda, Italia y España.

2. Ampliación de la capacidad hospitalaria y de camas en UCI: De acuerdo con el crecimiento exponencial que ha demostrado el COVID 19, es urgente que el país amplíe su capacidad hospitalaria, para ello es necesario tomar control de clínicas cerradas, construir hospitales de campaña y declarar de utilidad pública hoteles y centros de convenciones que puedan servir para pacientes que no necesiten UCI. De igual forma es necesario que el país se haga a la mayor brevedad de la mayor cantidad de respiradores bien sea en el mercado internacional o impulse y financie la construcción de prototipos colombianos a partir de la liberación de patentes y diseños que recientemente han hecho varias universidades y empresas.

3. Contratación masiva del personal de la salud y garantías laborales y sanitarias para su propia salud: lo que se empieza a evidenciar en todo el mundo es que las estrategias de aislamiento social y confinamiento masivo son sólo para aplanar la curva epidemiológica, pero que los sistemas de salud requerirán de forma permanente mayor personal para seguir afrontando esta pandemia y otras que se prevén debido a dinámicas asociadas al cambio climático y al actual modelo productivo, en este sentido es necesario que se vincule mediante contrato laboral a todo el personal de la salud que actualmente está trabajando y el que será necesario más adelante, y se obligue a las ARL a cubrir el Covid-19 como una enfermedad profesional, y se brinden todas las medidas de protección, y en especial que se importe y se produzca nacionalmente todo el material de protección para el personal sanitario.

De la misma manera, deben adoptarse mayores medidas sanitarias y laborales para proteger la vida de las personas que trabajan en sectores que no han suspendido sus actividades y que hacen posible que los alimentos y los servicios públicos continúen funcionando.

4. Producción nacional de elementos para asumir la crisis: todos los elementos sanitarios necesarios para cubrir la emergencia generada por el Covid-19 debido a la gran demanda no se encuentran hoy en el mercado internacional y es previsible que esta sea la realidad por un buen tiempo. Esta realidad demanda la reactivación y el redireccionamiento de la industria colombiana. Es preciso que el Gobierno Nacional genere un paquete dirigido a incentivar que las industrias colombianas produzcan alcohol, mascarillas, material sanitario para el personal médico, medicamentos y respiradores artificiales. Este plan puede ser una oportunidad para revitalizar sectores de la industria y redirigir empresas que antes se dedicaban a otro tipo de negocios que hoy están claramente afectadas.

5. Creación de una reserva nacional sanitaria estratégica y el financiamiento de la investigación nacional: Es indispensable crear una reserva estratégica nacional de implementos, medicamentos y equipos de salud que le permita al Estado colombiano afrontar esta y otras posibles pandemias, de igual forma proporcionarle una importante cantidad de recursos al Instituto Nacional de Salud para que se fortalezca e impulse investigaciones en diversos temas necesarios. Medidas como estas fueron tomadas por el Estado Español quien creó su reserva Estratégica de implementos médicos y destinó 30 millones de euros dirigidos a la investigación pública sobre el Covid-19.

6. Funciones en materia sanitaria para las fuerzas armadas: a diciembre de 2017 las FFMM de Colombia contaban con 237.876 uniformados efectivos, el cuarto contingente armado más grande de América Latina, el cual cuenta con gran capacidad operativa, logística y financiera, recordemos que el gasto en defensa es de los dos principales rubros de nuestro presupuesto nacional, es momento que se utilice dicha capacidad para construir hospitales de campaña, confeccionar material sanitario, trasladar enfermos, distribuir medicamentos entre otras tareas vitales en la emergencia. Estas medidas han sido tomadas en Francia, Italia, España y Argentina.

Medidas de hacienda pública

7. Emisión de dinero: la fuerte inversión en materia sanitaria que demanda esta crisis, así como las medidas de alivio social para que el aislamiento se pueda vivir con dignidad y derechos para toda la población y los  paquetes para el salvamento de miles de pequeñas, medianas y grandes empresas que están a punto de quebrar no pueden pagarse únicamente gastando los escasos recursos previstos actualmente en los presupuestos públicos, del Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales – FONPET, o recurriendo a mayor endeudamiento externo, es momento de emitir dinero mediante el endeudamiento con el Banco de la República como lo proponen numerosos analistas y cómo está autorizado en el artículo 373 de la Constitución, tal y como lo hicieron muchos países durante la crisis del 2008 demostrando que en períodos de recesión económica la emisión de dinero no sólo no dispara la inflación sino que estimula el gasto y la generación de empleo.

8. Moratoria del Pago de la deuda: En días pasados el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional – FMI llamaron a que los acreedores de los países de las Instituciones Financieras Internacionales – IFI para que implementaran una moratoria transitoria del pago de la deuda, igualmente lo ha planteado la CELAG y un número muy importante de líderes de todo el mundo. Si bien Colombia no hace parte de los países de la IFI, si puede liderar y discutir una moratoria del pago, incluso no pago parcial de su deuda pública o por lo menos de sus intereses, máxime si se tiene en cuenta que la devaluación del peso ha incrementado el valor de dicha deuda y que el pago de esta es uno de los dos principales rubros del presupuesto nacional.

9. Control de precios: Con el pasar de los días algunos productos empiezan a subir de precio bien sea por dinámicas de especulación y de acaparamiento que se presentan en estas circunstancias o también por escasez real, ante esta realidad, es urgente que el gobierno controle y fije tope de los precios de los productos de la canasta familiar, de los medicamentos, implementos de aseo y en general de todos los insumos sanitarios. Esta medida se ha tomado en otros países de América Latina como la Argentina y el Salvador.

10. Prohibición de venta de empresas públicas estratégicas o con participación del Estado: Ante la caída del precio de un número muy importante de empresas públicas o que funcionan en sectores estratégicos para un país, España, Alemania y Francia tomaron medidas para que estas no fueran compradas por especuladores y carroñeros de crisis, preservando así sus  productivos y su soberanía nacional, en este sentido es vital que Colombia no caiga en la tentación de vender lo poco que queda de su patrimonio para inyectarle dinero a la crisis, toda vez que lo que está demostrando esta situación es la imperiosa necesidad de que los sectores estratégicos estén cubiertos por el Estado.

11. Mayor flexibilización de la regla fiscal: En la actual situación mundial y de nuestro país la regla fiscal se convierte en una política absolutamente restrictiva que no permite avanzar hacia los niveles de gasto público y de endeudamiento que se requieren ante la falta de liquidez en el mercado, ante esta realidad es preciso flexibilizar dicha regla tal y como lo acaba de hacer Alemania y como recomiendan varios centros de pensamiento locales.

12. Reforma tributaria estructural y progresiva: La necesidad de recursos que permitan en el tiempo mantener buena parte de los paquetes de alivio social demandará que en el corto plazo se avance hacia una reforma tributaria estructural y progresiva que recupere lo perdido en las millonarias exenciones tributarias al gran capital y que genere tributos específicos a los rendimientos del sector financiero y al latifundio improductivo.

Medidas de alivio social

13. Moratoria por cuatro meses de todos los servicios públicos y prohibición de las desconexiones: Un elemento sustancial para poder asumir el período de aislamiento social con dignidad y derechos es la posibilidad de que todas las personas puedan quedarse en sus casas con todos los servicios públicos domiciliarios, agua, energía eléctrica, aseo, gas e internet. De igual forma que se prohíba que por deudas anteriores, y por las que se generen en esos meses, se realicen cortes. Dicha medida ya fue tomada en Francia, España y el Salvador entre otros. Esto es absolutamente distinto a lo ya ordenado por el gobierno nacional, en el sentido de diferir a 36 meses el valor del pago de los servicios públicos de los estratos 1 y 2 tal y como lo anuncio el 25 de marzo4 que realmente genera mayor endeudamiento y pobreza en las familias colombianas.

14. Prohibición de despidos y desmejora de las condiciones laborales: el gobierno nacional debe expedir las normas necesarias para que queden prohibidos los despidos, las licencias no remuneradas, la suspensión de contratos laborales, las rebajas salariales, las “vacaciones anticipadas”, etc. Se debe evitar a toda costa la desmejora de las condiciones de trabajo y respaldar con subsidios y créditos condonables a los micro, pequeños y medianos empresarios que generan más del 90% del empleo formal del país.

15. Renta Básica para trabajadores informales y poblaciones vulnerables: En Colombia el 64% de las personas que trabajan, lo hacen en la informalidad, esto es, sin contrato de trabajo y sin seguridad social. Es decir, palabras más palabras menos, dependen exclusivamente de lo que puedan conseguir día a día por ende es la porción de la población junto con los desempleados a los que más afecta las medidas de aislamiento y la parálisis de la economía. Es urgente que el gobierno nacional implemente una renta básica de al menos un salario mínimo para todas estas personas, y que opere durante todo el tiempo que este decretado el aislamiento y se logre salir de la emergencia económica y social. Medidas como estas fueron tomadas en España, Alemania, Argentina, Brasil, El Salvador, etc.

16. Moratoria en el pago de aportes a la seguridad social de los trabajadores independientes o vinculados mediante contratos de prestación de servicios: En consonancia con lo anteriormente expuesto es también necesario que se declare una moratoria en el pago a los aportes de la seguridad social de los trabajadores independientes y los trabajadores con contratos de prestación de servicios. Medidas similares ya fueron tomadas en España, Francia, Argentina y el Salvador.

17. Uso de hoteles y construcción de albergues temporales para la población en condición de indigencia y migrantes afectados: es urgente que se adopten medidas que permitan que se utilicen hoteles y se construyan albergues para que la población indigente y migrantes sin hogar puedan pasar los días de aislamiento obligatorio en condiciones dignas.

Medidas relativas al sistema financiero Privado

18. Moratoria en el pago de hipotecas: Está demostrado que el crédito hipotecario es el que más preocupación genera a un número significativo de la población, ante la imposibilidad que tienen hoy muchos sectores de pagar o ante la reducción considerable de su ingreso es urgente que se decrete una moratoria de al menos cuatro meses de las deudas hipotecarias, y diferir su pago hasta que las personas recuperen sus ingresos. Similares medidas se han tomado en Francia, España, y El Salvador.

19. Moratoria de los créditos de consumo: en medio de la enorme pobreza y desigualdad social que vive Colombia buena parte de los créditos que tienen las familias son de consumo, muchos de ellos inclusive para hacer el mercado mensual, ante ese panorama, es urgente que se declare la moratoria de los créditos de consumo por cuatro meses.

20. Impuesto especial a las ganancias del sector financiero: la crisis demandará también la reconfiguración del sistema tributario colombiano y en esta perspectiva es vital que las ganancias del sector financiero se graven con un impuesto con destinación específica dirigido al fortalecimiento del sistema público de salud.

Medidas en torno a Libertades y Garantías Democráticas

21. Funcionamiento de la división de poderes y de las funciones constitucionales de cada uno de los poderes: para que las medidas de aislamiento social no den paso a regímenes híper presidencialistas, Estados de Excepción permanente o Corona Dictaduras como algunos analistas lo han empezado a denominar es esencial que se garantice la división de poderes y el funcionamiento de todos los poderes públicos. En esa dirección es indispensable que el Congreso de la República sesione de manera permanente y se le garanticen las condiciones para ejercer el muy necesario y urgente control político. De igual forma es necesario que se garantice a toda la rama judicial ejercer sus funciones, y en especial las de garantía de los derechos fundamentales, en particular que se tramiten sin dilación el Habeas Corpus y las acciones de Tutela. Sobre esto ha advertido la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

22. Excarcelación de personas privadas de la libertad: debe implementarse con celeridad las medidas que ayuden a aliviar la emergencia carcelaria para resolver la angustiante situación de las personas privadas de la libertad y de la guardia penitenciaria generada por el hacinamiento y el déficit de atención en salud.

23. Cese de todos los fuegos y hostilidades por parte de todos los actores armados: El Secretario General de las Naciones Unidas en días pasados convocó a un cese al fuego mundial para hacerle frente a la crisis del Covid-19. En Colombia persiste el conflicto armado y múltiples afectaciones por dicha realidad, es urgente y vital que todos los actores armados legales e ilegales declaren un cese al fuego y de hostilidades, entre ellas el cese del asesinato de líderes sociales y firmantes del acuerdo final de paz.

24. Control especial a los recursos para el manejo de la crisis: ante el inmenso volumen recursos que se está destinando para atender esta crisis es indispensable que los entes de control desarrollen programas específicos dirigidos a garantizar que dichos recursos sean destinados a lo que fueron dirigidos, de igual forma es importante que se faciliten y desarrollen veedurías desde la ciudadanía para hacer el control social respectivo.

25. Especial vigilancia a la conducta de las fuerzas militares y de policía: Las medidas de aislamiento social y las demás derivadas del estado de emergencia no pueden significar la ausencia de controles efectivos sobre el accionar de las fuerzas militares y de policía.  En pocos días de vigencia de dichas medidas ya se conocen graves denuncias de abusos contra mujeres y vejámenes contra población en condición de vulnerabilidad, esto demanda un importante esfuerzo de del Ministerio Público y de las Organizaciones Defensoras de los Derechos Humanos.

Edición 676 – Semana del 4 al 10 de abril de 2020

1 “La pobreza y la desigualdad”. Acosta, Amylkar 2019.

2 Comunicado Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo – Red AMCI de soporte crítico Covid-19 (Rasi-C19)

   
 
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