No temerle al “desconfinamiento”

 

La situación es real cuando gentes en desespero y en calamidad ondean el trapo rojo en señal de estar pasando hambre. Según cálculos oficiales son 11 millones de familias que desagregados equivalen a 30 millones de personas. La reactivación económica es única fuente y posibilidad de aliviar ese sufrimiento de la población más vulnerable.

 
Mauricio Castaño H.
 
Historiador – Colombiakritica
 
 

Para aligerar este duro peso
De nuestros días
Esta soledad que llevamos todos
Islas perdidas
Para descartar esta sensación
De perderlo todo
Para analizar por donde seguir
Y elegir el modo
Para aligerar
Para descartar
Para analizar y considerar
Solo me hace falta que estés aquí
Con tus ojos claros
Víctor Heredia. Razón de vivir.

Hace bien el gobierno en ir levantando poco a poco el confinamiento en especial de los sectores más dinámicos y que representan menos posibilidad de propagación del Covid-19. Esto da oxígeno a la economía, incluida la informal que representa el 60%, en cálculos oficiales son ocho millones de trabajadores que ante esta parálisis no tienen entradas y lo más seguro no tienen pan en la mesa para sus familias. Y la situación es real cuando gentes en desespero y en calamidad ondean el trapo rojo en señal de estar pasando hambre. Según cálculos oficiales son 11 millones de familias que desagregados equivalen a 30 millones de personas. La reactivación económica es única fuente y posibilidad de aliviar ese sufrimiento de la población más vulnerable. Otras medidas sugeridas por economistas como acudir al fondo de reservas equivalente a 12 mil millones de dólares para vadear la crisis social, no es de esperarse de estas clases que sólo estimulan a la rica empresa. Repetimos que lo más asertivo es desconfinar, permitir la apertura gradual de los sectores más dinámicos.

No temer al riesgo

Mucho se ha dicho en todos los “mass media” sobre el virus propagado, pero no es más que otro huésped en nuestras vidas, como lo son otros ya no tan ofensivos por la cura encontrada bien sea para paliarlos o contrarrestarlos. En efecto, el Covid-19 se quedará mucho rato entre nosotros, será nuestro huésped, nuestro invitado de honor y su comportamiento dependerá de cómo cada uno lo pueda tratar mientras llegué la vacuna o sus antídotos que le contrarresten su mortalidad, tan letal en los septuagenarios e infantes menores de cinco años.

No temer decimos porque lo más probable y normal es el crecimiento de la llamada curva después del desconfinamiento, incluso puede ganarse mucho con la denominada inmunidad colectiva, los muchos infectados que aprendieron a convivir con el ya entonces inofensivo Covid-19.

El estar juntos es lo propio de la civilización humana

El Covid-19 se circunscribe en lo normal de la vida rodeada de virus, bacterias que incluso la conforman, vivir o convivir con estos seres diminutos es propio de este soplo vital y de la civilización humana toda vez que decidió vivir de manera grupal con sus semejantes, con otras especies animales y vegetales, una triada que comparte lo mejor y lo peor de sí desde sus inicios hasta nuestros días, recordemos que los virus son propagados gracias a está cercanía, es una alianza que al final el saldo es más de ganancia que de pérdidas.

Peligro de perder la libertad

Lo viral pandémico, lo excesivo mediático junto al poder político, ésta triada simultánea produjeron el miedo en el ciudadano al grado tal de quitársele lo más preciado ganado en estos estados modernos: La Libertad. Los gobiernos confinaron sin que voz alguna protestara. Y como si fuera poco se toman cada vez medidas para su vigilancia individual permanente de cada uno, cada movimiento es vigilado desde un Smartphone, mensajes copiosos llegan con el quédate en casa, en Corea prenden alertas por alguien peligroso en celulares a tantos metros a la redonda. A todo esto, le llaman experimentos de control social, metodologías de alta rendimiento para dominar o manipular a los ciudadanos, a la población entera. Con los datos de cada internauta procesados y al alcance de un clic de los dueños de los grandes emporios de la red Google… o incluso de empresas que no se metan al redil, luego son castigadas mal ranqueando, esto las pondrá en las listas negras de empresas no seguras. En suma, es lo que se advierte, la libertad como bien manipulable en los tinglados de los poderosos para hacer y deshacer, para manejarnos como a bien les convenga. Desde luego, que nuestro miedo mayor y real es porque no tenemos dónde huir del Covid-19, a dónde quiera que vayamos, en cualquier recodo del planeta, nos lo podemos encontrar, es un microorganismo divino, como dios, tiene el don de la ubicuidad, está en todas partes. Seguro mucho habrá que aprender de este diminuto, mejor hacerlo amigo.

Unas palabras del Nobel turco

“A medida que vemos cómo se multiplican los puntos rojos en el mapa de nuestros países y del mundo, nos damos cuenta de que no queda ningún sitio al que huir. No necesitamos nuestra imaginación para temer lo peor. Contemplamos imágenes de grandes camiones negros del ejército que transportan cadáveres de pequeños pueblos italianos a los crematorios cercanos como si estuviéramos viendo nuestro propio entierro”. Orhan Pamuk

Las Oportunidades: Antropoceno

Los Recursos son Finitos se lo ha dicho con frecuencia. Y un concepto es clave para el momento: Antropoceno. En palabras llanas es la transformación que ha hecho el hombre de este planeta hasta amenazar su propia existencia y demás seres vivos sobre el planeta. Es simple, hay que hacer algo para que no llegue lo peor, el deshielo polar, altas temperaturas que matarán gentes por montones, la escasez de recursos, guerra entonces por la última gota de agua y por el último grano de arroz, por decirlo de cualquier manera. Pero lo real, y retomando el hilo, este estremecimiento causado por el Covid-19 es tan sólo la punta de iceberg de la gran crisis climática que se avecina si no actuamos pronto. Recalcamos entonces, que está crisis debería ayudar a prepararnos mejor y para cuidar de nuestra casa común, del oikos, del planeta tierra.

Desconfinar el Espíritu

Nuestro Modo de Vida.

“En cuanto crisis existencial, esta crisis nos empuja a interrogarnos sobre nuestro modo de vida, sobre nuestras verdaderas necesidades, nuestras verdaderas aspiraciones enmascaradas por las alienaciones de la vida cotidiana; nos empuja a establecer la diferencia entre la diversión pascaliana que nos distrae de nuestras verdades y la felicidad que encontramos en la lectura, la escucha o la visión de las obras maestras que nos hacen mirar de frente nuestro destino humano. Pero, sobre todo, debería abrir nuestros espíritus –tan confinados desde hace mucho en lo inmediato, lo secundario y lo frívolo– a lo esencial: el amor y la amistad para nuestro florecimiento individual; la comunidad y la solidaridad de nuestro “yo” en un “nosotros”; el destino de la Humanidad de la que cada uno de nosotros somos una partícula. En pocas palabras, el confinamiento físico debería favorecer el desconfinamiento de los espíritus”. Morin.

Las libertades y sus amenazas

Una pregunta necesaria en este contexto viral: ¿De dónde viene tanto protocolo médico propio del personal médico y generalizado para toda la sociedad como lavado de manos cada dos horas y el uso de tapabocas en espacios que no son propiamente clínicos? Puede uno decir que no hay fundamentos necesarios como para sugerir esto o aquello. De allí que resulte comprensible los cuestionamientos a muchas directrices dadas por los estamentos de salud en cabeza de la OMS. Incluso hay lugar para la duda si hay en todo esto grandes intereses económicos agenciados por la industria farmacéutica y por los grandes capitales financieros, amantes o adictos a las ganancias. Por ejemplo, la tan criticada rapiña desatada por ser el primero en inventar la vacuna para disputar de un lado las patentes que aseguran el lucro farmacéutico y por otro de hacer lobby por el premio nobel. Y no se deje de imaginar todos los codazos dados en esa carrera por alcanzar los premios, son muchos a batir para que tan sólo quede uno: una empresa farmacéutica que explotará la vacuna o los antídotos que prometen inmunidad o algún relativo alivio.

Entre otras cosas vale entrar en duda ante los argumentos de variación o mutación de lo viral, una misma cepa para muchas ramas virales, hasta donde se entiende el Sars mutó en Covid-19, de allí de preguntarse por la pertinencia de una vacuna si todo está variando y mutando, lo que hoy es, mañana ya es otra cosa y por tanto el remedio ya no alivia, incluso acá es pertinente las talanqueras puestas al desinteresado médico francés que ha tratado de difundir lo exitoso del tratamiento con la cloroquina para pacientes Covid-19, aquellos que persiguen fortuna han tratado de ponerle talanqueras desacreditando sus experimentos.

Continuando con lo dudoso, está el cuestionamiento de por qué se imparte tan excesiva información al grado de estar ante virus mediático que tiene un efecto paralizante en las personas produciendo un efecto de caer al vacío, dejando su Yo Diluido, pues se les anula su consciencia crítica y por lo tanto están dispuestos para una obediencia incuestionada, un sometimiento social masivo, lograr que la gente obedezca de manera ciega éstos o aquellos mandatos sin dar explicaciones y cualquier posible brote de desobediencia amenaza con ser aplastada inmediatamente.

Es una situación ideal que todo gobernante ansioso de una obediencia social generalizada, todos encerrados, confinados en casa, sales cuando se les dé permiso. Es una regulación excesiva para la libertad individual, tan propia de las dictaduras, de los gobiernos autoritarios.

Nota: Las fuentes consultadas fueren en su mayoría provenientes de las traducciones que realiza el profesor Luis Alfonso Paláu: Laurent Sutter, Michel Serres... Entre otros.

Edición 681 – Semana del 9 al 15 de mayo de 2020
   
 
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