Globalización vs. Estados Nacionales

 

El formato preventivo de Occidente versus el formato de preparación Oriental. El primero anclado en la memoria de orden disciplinario promueve la inmunología colectiva; el segundo recupera la memoria de los rastreadores cazadores cuyas técnicas se potencian con las tecnologías de la sociedad de control…

 
Iván Castrillón A.
 
Historiador – Colombiakritica
 
 

Desde una perspectiva global encontramos disímiles actuaciones y resultados con relación a cómo cada Estado Nacional abordó la pandemia. Señalemos algunas de las dificultades para comparar y decidir cuál es el deber ser o las mejores prácticas para abordar otra coyuntura como la del Covid-19. La dificultad reside en las diferentes matrices y en esa medida identificar el común denominador. Empecemos por señalar las más relevantes en sentido descendente de la escala.

El formato preventivo de Occidente versus el formato de preparación Oriental. El primero anclado en la memoria de orden disciplinario promueve la inmunología colectiva mediada por las vacunas o el contagio y que para el caso del covid-19 el éxito depende de aislar o proteger al 20% en riesgo y que hoy enfrenta el cada vez más importante movimiento antivacunas. Esta estrategia se complementa con la promoción de prácticas de bioseguridad alimentaria en el ámbito industrial y de los hogares más la potabilización y saneamiento ambiental. El segundo recupera la memoria de los rastreadores cazadores cuyas técnicas se potencian con las tecnologías de la sociedad de control y su última capa la vigilancia. Y en el medio las tecnologías de precaución como la interfaz necesaria para moverse entre las dos matrices.

Países “Preparados”: los innovadores países asiáticos

Ahora bien, listamos algunos de los Estados por su presencia noticiosa y de acuerdo con estas matrices. En el de la preparación los estados que presentan los mejores índices de contención son China que pese a un fallo burocrático reacciono rápidamente, Japón que con una población envejecida no impuso confinamiento ni masificó las pruebas pero identifico y reaccionó rápidamente ante los primeros brotes; Singapur que persiste en el modelo pese a haber tenido un bache. Finalmente Taiwán y Corea del Sur los ejemplos a seguir.

Corea del Sur un arquetipo

Los surcoreanos han desarrollado significativamente la computación ubicua o lo que es lo mismo lideran la virtualización digital con una cobertura comercial de telefonía móvil del 100%. Fue el primer país en ofrecer la tecnología 5G, y un I+D+i fuerte en biotecnología liderado por Samsung, sin dejar de anotar la importante presencia como país innovador en el índice de Bloomberg. Al respeto Byung-Chul Han recalca cómo ni en Taiwán ni en Corea se confinó a las personas en sus hogares ni cerraron tiendas ni restaurantes aunque le preocupa la sociedad de la vigilancia y su amenaza para la vida democrática.

Países de la prevención la Vieja Europa

Bajo el modelo de la prevención Europa está en general mal preparada. Iniciemos con Alemania con la tasa de mortalidad más baja, en premio por un muy robusto sistema de salud pública que se apoyó en tácticas de detección y seguimiento. Inglaterra inicialmente decidió no aplicar el confinamiento acudiendo a la estrategia de la inmunidad colectiva pero el enfoque fue reversado por presión del Imperial College de Londres, pese a dichas medidas ocupa el quinto puesto en el contagio global y el tercero por decesos; en esta lógica le siguen España e Italia.

Italia un caso a resaltar

La debacle italiana permite avanzar algunas afirmaciones. Lo primero es que internamente tienen dos modelos de intervención claramente diferenciados en territorios económicamente prósperos: en Lombardía con capital Milán tardaron en cerrar el territorio y testean solo a los sospechosos de contagio; y el de Veneto con Venecia a la cabeza que restringió inmediatamente la movilidad e implemento el seguimiento y pruebas a contagiados. Además allí en la pequeña ciudad de Vò se testeó toda la población e identificaron a todos los contagiados incluidos los asintomáticos deteniendo completamente el contagio. De ahí que las familias multigeneracionales hayan tenido los índices más altos de contagio puesto que los nietos asintomáticos actuaron como vectores para sus abuelos. A eso hay que sumar mayores niveles de contaminación atmosférica, deficiencias en el sistema de salud y pobres políticas para proteger una población significativa de ancianos, aspecto también relevante para España y parece ser un problema general para Europa.

Países que exploran la hibridación entre prevenir y estar preparado de la mano de la precaución

Agregaremos algunos que inicialmente hicieron parte del enfoque de la prevención pero que han adoptado tácticas de la preparación, incluso de manera significativa como Islandia, con una de las respuestas más exitosas a la pandemia sin acudir al confinamiento obligatorio, restringiendo las reuniones de más de 20 personas, permitiendo cierta apertura a los negocios y al sistema escolar aplicando de manera preventiva pruebas de detección masivas. Nueva Zelanda aplicó medidas de confinamiento, haciendo un gran énfasis en el distanciamiento social y el seguimiento a contactos una medida muy propia de la precaución. Bélgica al ampliar la capacidad de hacer pruebas toma un elemento central de la preparación; Dinamarca confino rápidamente pero también de forma temprana lidera el desconfinamiento empezando por el sistema escolar, apostando a la inmunidad hereditaria de los más jóvenes, insistiendo también en un relativo distanciamiento social, masificando los test, continuando con los rastreos y el uso de material protector. Vietnam, cerró la frontera y controló los viajeros y trabajadores de origen chinos, paralizó el sistema educativo y uso una aplicación para controlar el riesgo de infección. Concluyamos con Finlandia que resume bien la hibridación: confina y restringe, masifica los test, sigue las cadenas de contagio, aísla los infectados y cuida a los enfermos.

Algunos aprendizajes

¿Que facilita la preparación? Aspectos geográficos, demográficos y de apropiación de la tecnología digital; de ahí que lo insular asociado a baja demografía facilitó la transición a la preparación como es el caso de Islandia.

Pero precisemos las dificultades, por una parte las competencias territoriales, pues la globalización debió favorecer los mecanismos de la preparación o cuando menos los de la precaución y aparentemente ha chocado con los intereses nacionales, que se explica en parte por la dialéctica entre un proyecto de globalización exclusivamente anglosajón que desmorona permanentemente el derecho internacional y otro multipolar en el sentido de los BRICS, lo que dificulta establecer una biopolítica global en la perspectiva que proponen los virólogos. Por otra parte, se tiene el desarrollo desigual de las naciones manifiesto en la infraestructura y accesibilidad a la Sociedad de Control y Vigilancia que se agrava según la cobertura y calidad de los servicios de salud. Esto se puede ejemplificar con el caso colombiano cuyo primer muerto por el covid-19 fue un cartagenero de 54 años que sufría de diabetes e hipertensión sin tratamiento. La ciudad de Cartagena presenta indicadores desalentadores con respecto a los de Antioquia ofreciendo esta última un mejor sistema de salud y podemos extender esta mirada a lo que sucede en Brasil. Y para concluir parcialmente, la «prevención» arrastra el peso del parasitismo del capital financiero internacional y las transnacionales farmacéuticas.

Suecia, la Inmunidad Colectiva y el fracaso del confinamiento

Terminemos haciendo referencia a Suecia que ha sido en cabeza de Anders Tegnell totalmente consecuente con la lógica de la «prevención». Allí los bares y restaurantes pueden funcionar, no se paralizó el sistema educativo: Eso sí, se fomentó el distanciamiento social y se prohibió concentraciones mayores a 50 personas. Obviamente al revisar las publicaciones del mes de mayo y principio del mes en curso se encuentra un fuerte cuestionamiento a esta política. Por ejemplo las comparaciones con el resto de los países escandinavos de Alberto Nardelli y Keren Landmane incluso los que citan las dudas de Anders Tegnell, o como Rafaela Lindeberg quien habla de un total fracaso. No obstante el New YorK Times pondera y muestra que según el referente la experiencia no es del todo negativa. Si bien es cierto que no se logró la inmunidad de rebaño, periodistas como Fraser Nelson del Spectator defiende el enfoque al compararlo con lo que sucede en Inglaterra. De su lado la ciudadanía ha apoyado la política y Holly Ellyatt muestra que el principal lunar ha sido no haber tomado medidas más eficaces para proteger a los adultos mayores.

En suma, hay muchos intereses encontrados tras la experiencia sueca, porque pone en evidencia el absurdo del confinamiento. Es necesario desvalorizar ésta la política pues hay que soslayar los aspectos en obsolescencia de la «prevención», las culpa de los que han debilitado los sistemas públicos de salud, el poder y la mezquindad de las transnacionales farmacéuticas, la responsabilidad de la industria alimentaria, especialmente con las bebidas azucaradas, en el deterioro de la salud pública, y en particular como muchos naciones sus sociedades no se han preparado adecuadamente para un mundo predominantemente o por lo menos significativamente de ancianos pues no se tiene una adecuada filosofía de vida del autocuidado y del altruismo ni la infraestructura urbana diseñada para sus necesidades. Sobre todo, esto habrá que volver.

Edición 687 – Semana del 20 al 26 de junio de 2020
   
 
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