La Minga es una demanda por
democracia, vida, paz, territorio y derechos

 

El patetismo clientelista del gobierno se exacerba cuando se moviliza la Minga. Cientos de promesas aparecen en sus redes, otras tantas simulaciones de rendición de cuentas por proyectos nunca implementados, decenas de “líderes” pagos que hablan “muy bien” del gobierno.

 
Reflexiones sobre la Minga desde el Twitter de Juan Houghton @JuanHoughton1
 
 

Es incomprensible cómo algunos que hace poco exigían reactivar todas las actividades económicas –covid friday incluido–, muy preocupados por la economía, hoy llaman a impedir la Minga que lideran gentes de zonas de bajo contagio con todas las medidas de bioseguridad.

No han entendido. La Minga es indígena, campesina y popular. No viene por plata. Viene a exigir que se vaya el Mindefensa y que ordenen parar la matanza. La Minga viene a echar atrás el extractivismo.

Súbase a la Minga. Que este pueblo es interminable. Derrotaremos al gobierno fascista. La incapacidad del periodismo colombiano para ver y reconocer la agencia política de la sociedad popular es proverbial. 4 noticias sobre la Minga. Ninguna sobre la demanda por democracia, vida, paz, territorio y derechos.

El patetismo clientelista del gobierno se exacerba cuando se moviliza la Minga. Cientos de promesas aparecen en sus redes, otras tantas simulaciones de rendición de cuentas por proyectos nunca implementados, decenas de “líderes” pagos que hablan “muy bien” del gobierno.

Si los pueblos y comunidades no hacemos política estamos condenados a que la hagan otros como el Comisionado de Paz Miguel Ceballos y los periodistas corporativos.

Desde la Minga del Suroccidente convocan a todas las organizaciones, de todo el país, a confluir este fin de semana en Bogotá. Vengan, que hay campo para todo el mundo.

La Minga no es sólo indígena. Van 2 mil campesinas/os (incluidos cultivadores de coca y marihuana), 500 jóvenes y estudiantes, 300 pobladores/as, cientos de defensores DH y comunicadoras alternativas. Y, claro, los pueblos indígenas del sur occidente.

Por eso los pueblos indígenas no están pidiendo nada exclusivo para ellos. Cuando dicen “cumplir acuerdos de paz” se refieren a que haya paz para el país. Cuando dicen “democracia” hablan de democracia para todas y de parar al fascismo en Colombia.

La Minga no pide plata, ni proyectos, ni obras. Porque el desafío hoy es mucho más grande. Quiere sumarse a los que hoy enfrentan la suspensión de la democracia, el riesgo de hambruna, la destrucción de la naturaleza, la prolongación de la guerra.

Cuando la Minga exige un debate no cree que Duque pueda o quiera resolver estos problemas. Es para desenmascarar el peligro que representa el gobierno para el país. Y para llamar a construir un movimiento y un proyecto de vida digna para todas.

El debate que propone la Minga al gobierno está centrado básicamente en exigir un cambio sustancial de la política en 5 asuntos fundamentales. Porque el gobierno se ha convertido en un riesgo, un verdadero peligro para el país.

1- El primer riesgo que representa el gobierno es que impulsa una abierta ruptura institucional. La Minga sabe que estamos a las puertas de una dictadura fascista o de un estado de excepción indefinido dirigido a aplastar la democracia. Hay que detenerlo.

2- El segundo riesgo es la posibilidad de una debacle ambiental de carácter catastrófico por la decisión del gobierno de promover el fracking, profundizar la explotación minera y liquidar las fuentes de agua protegidas. Hay que salvar la naturaleza.

3- El tercer riesgo que tiene el país frente a la política del gobierno es la ocurrencia de una hambruna por la política a favor de los más ricos que ha ejecutado en el marco de la pandemia. Hay que garantizar la renta básica y la producción de alimentos.

4- El cuarto riesgo, que ya es una certeza para todos y todas nosotras, es que se configure un nuevo ciclo de guerra civil en el país. Para impedir la guerra hay que derrotar a quienes quieren hacer trizas la paz.

5- El quinto riesgo ya no es riesgo sino un cataclismo: la matanza intolerable que vivimos. El propio gobierno reconoce sin vergüenza su incapacidad para enfrentarla y los partidos que lo apoyan sostienen al Mindefensa, es decir, sostienen la matanza.

La Minga sabe que el gobierno en la práctica es un peligro para el país en su conjunto: para la vida, para la naturaleza, para la democracia, para la paz.

La Minga es como el agua: se vuelve río cuando nos juntamos. Por eso hay que defender el agua y la unidad como cuestión de principios.

La Minga, más que debatir con Duque, quiere proponer Minga por la vida para salvar el país.

1 Investigador de la Corporación Ensayos para la Promoción de la Cultura Política. Vinculado al movimiento indígena colombiano en temáticas organizativas, territoriales y de autonomía política. Activista del Congreso de los Pueblos.

Edición 704 – Semana del 17 al 23 de octubre de 2020
   
 
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