“Renace”

 

Sin duda alguna “renace”, es la palabra de moda en Chile luego de que el pasado domingo –en una jornada democrática e histórica– los ciudadanos del país austral decidieron, a través de un plebiscito constitucional, darle un SÍ al futuro de la nación y aprobar el cambio de Constitución.

 
Álvaro Ortiz Ramos
 
Editor Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

“¿Quiere usted una Nueva Constitución?” les preguntaron a los chilenos el pasado domingo 25 de octubre en un plebiscito por el cambio de constitución. Plebiscito que originalmente había sido programado para llevarse a cabo en el pasado mes de abril pero que el Covid-19 obligó a postergar.

Recordemos que la jornada electoral por el cambio de constitución fue una de las demandas de la ciudadanía, hechas tras el estallido social de octubre de 2019, que dio lugar a masivas manifestaciones desde el regreso de la democracia en 1990 y que desencadenó en violentos episodios en los que más de 30 personas perdieron la vida al tiempo que se denunciaron más de un centenar de hechos de violación de derechos humanos.

Para entender esta nueva e histórica realidad del pueblo chileno, el Semanario Virtual Caja de Herramientas entrevistó al diputado Tomás René Hirsch Goldschmidt, uno de los fundadores del Partido Humanista de Chile (PH) y su principal líder hasta su renuncia en mayo de este año. Actualmente es miembro del movimiento político y social Acción Humanista.

El diputado Hirsch, emocionado por la buena nueva, amablemente nos explica los alcances de lo acontecido el pasado domingo en el que los hermanos australes decidieron “sepultar” la constitución impuesta por la dictadura de Pinochet.

Semanario Virtual Caja de Herramientas: Chile, sus ciudadanos, le dijeron SÍ a una nueva Constitución. ¿Qué viene ahora para los chilenos? ¿Qué tramite se debe surtir?

Tomás René Hirsch Goldschmidt: Una inmensa mayoría de chilenas y chilenos dijeron SÍ a una nueva Constitución, hubo un 80% –casi– por el “apruebo” y sólo un 20% por el “rechazo”, es decir quedarse en la Constitución que proviene de la dictadura. Lo que viene ahora es la elección de los convencionales que será el 11 de abril y que van a ser cien por ciento electos. Esa fue la segunda pregunta del Plebiscito. También una inmensa mayoría aprobó que fueran todas y todos electos. Además, va a ser la primera Constitución del mundo que va a ser escrita en forma paritaria por hombres y mujeres.

¿Que viene ahora entonces? Definir los convencionales de las distintas listas que se van a presentar de derecha, izquierda, de los distintos sectores. Por otra parte, todavía estamos en trámite constitucional para incluir a los pueblos originarios que es una propuesta que hicimos para que tengan representación directa. Por ahora se eligen 155 convencionales y si se suman a los pueblos originarios, deberían ser al menos 17 convencionales adicionales, pero eso todavía no está resuelto.

S. V. C. de H.: ¿Qué significado tiene para Chile, para Latinoamérica, lo que pasó en la jornada electoral del pasado domingo 25 de octubre?

T. R. H. G.: Lo que pasó es tremendamente significativo porque somos el único país del mundo que treinta años después de una dictadura, seguía y sigue teniendo la constitución de la dictadura y esa es una anomalía total. Llevamos 40 años con esta Constitución que no garantiza derechos que fue hecha como un traje a la medida del dictador. Que cuando se votó no había registros electorales, no hubo posibilidad de apoderados, de fiscalización, no hubo posibilidad de presentar ningún debate alternativo. Así que el significado es muy grande. De algún modo es cortar el cordón umbilical que nos une todavía con la dictadura. Eso es lo que se votó, no sólo se votó por una nueva Constitución, se votó por un cambio de modelo económico, político y social que hacía tremendamente perjudicial para una mayoría. Que generaba una inequidad brutal dentro del país.

S. V. C. de H.: Claramente los chilenos, la sociedad de su país, está pidiendo un cambio urgente en su constitución, ¿Quiénes, qué tipo de órgano debería redactar la Nueva Constitución?

T. R. H. G.: Tal como lo expliqué antes, el órgano que va a redactar la nueva Constitución es una convención constitucional cien por ciento electa, paritaria con participación de independientes y estamos negociando que tenga participación de cupos reservados de pueblos originarios. Para eso tienen plazo de nueve meses y pueden prolongarlo por tres meses más. Esa elección es el 11 de abril y al final del proceso hay un plebiscito de salida para consultar al pueblo si aprueba o rechaza esa propuesta.

S. V. C. de H.: ¿Cuáles deberían ser los principales temas para ser incluidos en la nueva carta que rija los destinos del país?

T. R. H. G.: Creo que los principales temas uno los puede dividir en tres o cuatro grandes temas. Por cierto, esto es un tema bastante más largo. En primer lugar, una Constitución que garantice derechos –que no están garantizados en la Constitución actual– salud, educación, vivienda, una pensión adecuada después de aportar al país, un medio ambiente no contaminado, derechos.

En segundo lugar, creo que hay que revisar las instituciones del país. Creo que tenemos que avanzar hacia un sistema semipresidencial, unicameral, con descentralización territorial, con mucho más poder de las regiones, cambiando el rol del Tribunal Constitucional que hoy día es una suerte de tercera cámara que tuerce la voluntad popular, con nuevas facultades para el Banco Central.

Hay un segundo gran tema que tiene que ver con la organización institucional. Un tercer gran tema tiene que ver con la democracia directa, es fundamental tener iniciativa popular de ley, revocación del mandato, plebiscito, consulta ciudadana, urgencia ciudadana para proyectos de ley. Al mismo tiempo es fundamental el reconocimiento pleno de los pueblos originarios, que las regiones puedan tomar decisiones sobre sus presupuestos. En fin, hay un tercer gran capítulo que es relevante.

Y un cuarto gran tema tiene que ver con no quedar amarrados a un modelo económico como la Constitución actual. Eso implica, entre otras cosas, poder recuperar el agua que en Chile está privatizada, es recuperar el mar, los recursos naturales, para de tal modo poder beneficiar a todos los chilenos. Por cierto, hay muchos otros aspectos que considerar, pero me parece que aquí hay algunos de los elementos fundamentales en estos cuatro grupos de temas.

S. V. C. de H.: Sin querer ser “ave de mal agüero”, seguramente la nueva Constitución no solucionará todos los problemas, pero ¿cree usted que es un primer paso para restaurar el equilibrio social en Chile? ¿Cómo lo ve?

T. R. H. G.: Sin duda que la nueva Constitución no va a solucionar todos los problemas del país, no se puede constitucionalizar toda la vida, eso no es posible, pero este es un paso que –en primer lugar– tiene una carga simbólica muy grande. Tal como decía, es de algún modo cortar ese cordón umbilical que nos amarra todavía con la dictadura. Por otro lado, va a permitir establecer determinados derechos y por lo tanto generar un diseño que permita lograr un mayor equilibrio social, que permita garantizar cuestiones que hasta hoy están totalmente en manos del sector privado, que tiene una mirada de bien y consumo como la educación y la salud. Así es que no resuelve todo, pero me parece que es un primer paso y una señal muy importante en esa dirección.

S. V. C. de H.: ¿De qué manera el Movimiento político Acción Humanista –en el que usted milita– aportará en el diseño y estructuración de la nueva carta política?

T. R. H. G.: Acción Humanista está participando muy activamente, somos parte del Comando Chile Digno, que reúne a los movimientos políticos y sociales de la izquierda chilena y como humanistas queremos incorporar varios elementos. En primer lugar, varias de las propuestas de democracia directa, provienen de la propuesta humanista. En segundo lugar, toda la concepción de protección medioambiental es parte de la propuesta que desarrollamos. En tercer lugar, queremos aportar en términos de la desconcentración de toda forma de poder: político, económico, social, racial, cultural, religioso, eso es un aporte que estamos haciendo. Por otro lado, la concepción de la no violencia activa, eso significa incorporar el rechazo a la guerra como forma de solución de conflictos, terminar con el servicio militar obligatorio y muchas otras cuestiones que tienen que ver con una mirada violenta o belicista que está en la Constitución actual.

S. V. C. de H.: Finalmente ¿Qué mensaje le quiere entregar a los colombianos que estamos padeciendo con un gobierno de derecha que, a grandes zancadas y a punta de autoritarismo, nos quiere sacar del camino de la democracia?

T. R. H. G.: El mensaje que yo entregaría a los colombianos y a todo el mundo es que, si bien es posible avanzar en caminos institucionales, como va a comenzar ahora en Chile, para eso es fundamental la organización social y la movilización no violenta, esos dos aspectos son centrales para cualquier cambio. Si uno revisa la historia humana, el proceso humano, todos los cambios se han producido fruto de la organización y la movilización social. El fin de la esclavitud, la jornada de ocho horas, el voto femenino, el matrimonio igualitario… toma lo que quieras y vas a encontrar que siempre es el resultado de organización y movilización. Después las instituciones recogen esas demandas y las van traduciendo en leyes, constituciones o lo que sea. Pero desde ese punto de vista diría que lo fundamental es mantener siempre viva la organización, el fortalecimiento de la organización social y la permanente movilización social no violenta.

Edición 706 – Semana del 31 de octubre al 6 de noviembre de 2020
   
 
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