Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

¿Hasta dónde es el alcance de la Corte Constitucional en materia de protección del derecho a la salud?

  Mauricio Torres-Tovar
  Médico, Salubrista Público y Ocupacional. Miembro del Movimiento de Salud de los Pueblos y de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES)
   
 

La Corte Constitucional se ha pronunciado nuevamente a través de un conjunto de Autos, en torno al incumplimiento del gobierno nacional y de otros actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud en relación a un conjunto de órdenes que estableció a través de la sentencia T-760 del año 2008 para proteger el derecho a la salud de la población en Colombia.

Los Autos se refieren solo a 6 órdenes para el gobierno nacional (del conjunto de 15 que le estableció la Sentencia T-760), referidos a la elaboración de un ranking de las EPS e IPS que con mayor frecuencia vulneran el derecho a la salud de los colombianos; elaboración de un programa y cronograma para la Unificación de los Planes de Beneficios; unificación de los Planes de Beneficios para niños y niñas; sostenibilidad financiera y flujo de recursos en el sistema de salud; obligación de adelantar una modificación o rediseño del sistema de recobros; y elaboración de Cartas de Derechos, Deberes y Desempeño por parte de las EPS1.

Es evidente con estos Autos, que luego de más de 4 años de las órdenes emitidas por la Corte Constitucional el Gobierno Nacional ha hecho muy poco o nada, para mejorar la situación de falta de protección del derecho a la salud de la población.

Las medidas tomadas por los dos gobiernos nacionales que han estado comprometidos con el cumplimiento de la Sentencia T-760 han sido totalmente limitadas. Como lo expresa la Corte Constitucional en estos Autos el Gobierno Nacional no ha nivelados los POS en la práctica dado que a pesar de establecerlo formalmente es solo un eufemismo porque no ha inyectado los dineros requeridos para tal nivelación; así mismo no ha hecho un rediseño de los recobros que ha sido una enorme fuente de desangre financiero para el sistema de salud y de lucro para las EPS; al igual que no ha mejorado el flujo de los recursos entre las EPS, las IPS y ESE para evitar el debilitamiento financiero especialmente de la red pública hospitalaria.

Con esta situación surge necesariamente la pregunta de ¿cuál es el real alcance de la Corte Constitucional para obligar al Estado a actuar para la protección y garantía de los derechos, en este caso del derecho a la salud?

Esta situación de incumplimiento del Estado con estas ordenes de la Corte Constitucional no es el único caso, también viene ocurriendo en materia de situación carcelaria y con la población en condición de desplazamiento, para citar dos casos extremos en tanto la Corte utilizó un recurso que se consideraba perentorio como es el de la declaración del estado inconstitucional de cosas en materia carcelaria y de la población en condición de desplazamiento.

En este sentido, cabe también la pregunta que se hace la Comisión de Seguimiento a la Sentencia T-760 en su pronunciamiento ¿serán suficientes las órdenes impartidas por la Corte Constitucional para superar la crisis cada vez más profunda del sistema de salud? Su respuesta es elocuente: son insuficientes para el objetivo propuesto de la garantía efectiva del derecho a la salud para todos los colombianos/as.

Estando las cosas así, se puede decir que como sociedad nos encontramos en una encrucijada. De un lado la labor de la Corte Constitucional, que aunque digna de ser reconocida, en la práctica no da salidas estructurales al problema2, evidenciando que este organismo no tiene los recursos adecuados para concretar que el Estado garantice derechos. En el escenario legislativo, a pesar de que hoy en día se cuenta con una propuesta de proyecto de Ley que podría contribuir a dar salidas estructurales a la situación de crisis sanitaria, es claro que el actual Congreso de la República continuará defendiendo los intereses de quienes se lucran de la salud y la vida de la gente. Y del Ejecutivo, pues ni que esperar, el gobierno nacional seguirá dándonos más de lo mismo, con una tecnocracia más calificada en manos del actual Ministro de Salud a favor del enfoque de mercado en el sector salud.

Y por el lado de la sociedad, a pesar de existir un gran inconformismo no hay una movilización social creciente y sostenida que lleve a una eclosión social3, requisito fundamental para poder cambiar este aberrante estado de cosas en materia de salud en el país (como lo han demostrado las recientes experiencias de Egipto y otros países árabes). Sin movilización social ni la Corte Constitucional tiene el respaldo necesario para lograr el cumplimiento de la Sentencia T-760, ni el Gobierno Nacional ni el Congreso de la República cambiaran sus orientaciones y tipo de decisiones.

¿Cómo salir de esta encrucijada? La respuesta no es fácil, pero lo claro es que depende principalmente del incremento de la participación de la gente en el escenario público en donde se toman decisiones que atañen con su salud y vida y que para la actual coyuntura debe implicar realizar un amplio ejercicio de debate ciudadano en torno al sistema y modelo de salud que el país requiere.

Edición N° 00332 – Semana del 7 al 13 de Diciembre de 2012

1 Ver el artículo del Semanario de la semana anterior de Carlos Lerma “Los Colombianos seguimos sin derecho fundamental a la salud” en donde se reseña el sentido general de cada uno de los Autos.

2 Sin lugar a dudas, la Corte Constitucional a través de su jurisprudencia ha contribuido, vía fallos de tutelas, a resolver situaciones concretas de atención en salud para muchas personas, pero no ha logrado que se modifiquen aspectos estructurales del sistema de salud, para que los beneficios sean de orden general.

3 Torres-Tovar M. Salud: ¿Por qué no estalla la sociedad? Desde Abajo, Edición No. 186, Noviembre de 2012.

 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus