Ante la inminencia de un proceso público entre el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos y el ELN

  Luis Eduardo Celis
  Asesor Fundación Paz y Reconciliación
   
 

Notas para el debate

Hemos iniciado el 2015, con nuevos hechos, sobre la posibilidad de que se establezca, por fin, un proceso público de diálogos y negociaciones entre el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos y el ELN, lo cual nos colocaría en la posibilidad cierta de cerrar este conflicto armado de medio siglo.

Con la realización de su V Congreso, el ELN ha mandado varios mensajes importantes: tiene un orden interno y una capacidad de procesar el rumbo de su acción, han considerado y definido que pueden asumir el delicado asunto de las armas, como parte de un acuerdo político, han ratificado su decisión de ir a un proceso de negociaciones con el gobierno y han tomado la determinación de acelerar el paso, para que se pueda cerrar una prolongada fase exploratoria, que ha sido más difícil, que la adelantada por el gobierno con las FARC y han conformado un núcleo central de dirección, donde se ha integrado en Frente de Guerra Oriental, quizás la estructura con mayor capacidad militar e influencia social y política en el ELN de hoy.

Con un ELN con mayor cohesión interna y la ratificación de ir a una mesa de diálogos y negociaciones, es de esperarse que las dos partes, Gobierno y ELN, logren cerrar los detalles pendientes en la construcción de la agenda y el diseño del proceso y se pueda pasar a la fase pública, lo cual no da espera ante un proceso, que  como el adelantado con las FARC, está en un momento crucial de definiciones, en el punto de las víctimas, punto que por supuesto igualmente está en la agenda con el ELN, por lo que es de suponer que abierta la mesa Gobierno-ELN, muy seguramente se dará una discusión y concertación entre tres: Gobierno, Farc y ELN, es este crucial y delicado asunto, como es el tratamiento a las responsabilidades, por parte de  todos los implicados, en graves crímenes: crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

Con la entrevista concedida por Antonio García a la agencia de Noticias Marcha de Argentina y reproducida de manera íntegra por el Periódico Colombiano Desde Abajo, queda claro que son enormes las dificultades que se han venido sorteando entre las dos partes  para avanzar en este proceso y que no se puede pensar en que será una negociación exprés, lo cual nos coloca en un escenario donde se hace aún más lejana la posibilidad de que se logre un cierre de los dos procesos de diálogos y negociaciones, que son lo que constituyen un solo proceso de paz en dos mesas, por lo cual hay que estar preparados para acompañar y participar del proceso que se abra entre Gobierno y ELN, con la convicción de que ante tantas dificultades en esta fase exploratoria, se hace más necesaria una participación social, que promueva dinámicas y escenarios para construir un acuerdo importante, sustancial y acotado, donde ELN y Gobierno Colombiano, puedan cimentar las coordenadas de unas reformas que al igual que en el proceso con FARC, son pertinentes para cerrar el alzamiento armado.

Ya sabemos que las dificultades para concretar una agenda entre Gobierno y ELN, han estado en el tipo de agenda a pactar y la participación social en el proceso, temas que por la entrevista concedida por Antonio García, pareciera que han quedado englobados en dos grandes titulares: democracia para la paz y transformaciones para la paz, que deben ser detallados en unos subpuntos, para claridad del proceso y que muy seguramente hacen parte de lo que falta por detallar y en lo cual, en las rondas discretas por adelantar, se trabajarán.

El tiempo corre y es una variable definitiva, por lo cual hay que ser categórico en afirmar que la mesa Gobierno-ELN, se abre en este trimestre, logrando las partes establecer una agenda y un diseño o estaremos en grandes dificultades, porque el proceso Gobierno-FARC, está en un momento de definiciones de los temas pendientes y no pueden esperar, por todo lo anterior, lo que se avizora, porque las dos partes así lo quieren, es que vamos a tener ese anhelado proceso de manera pública en este trimestre.

Para que este proceso Gobierno-ELN, avance, hay que tener iniciativa social y política, desde las regiones donde el conflicto ha sido más agudo, desde los sectores sociales interesados en la democracia y las transformaciones, desde el acumulado del movimiento de paz y por supuesto los Partidos Políticos, todos y todas tenemos el deber y el derecho de concurrir a este proceso, como lo hemos hecho con el proceso Gobierno-FARC.

El año entrante se cumplen 50 años de la muerte del Sacerdote Camilo Torres Restrepo, buena oportunidad para tener un proceso muy adelantado con el ELN para lograr que este grupo de hombres y mujeres, con toda su experiencia y propuestas, sigan siendo parte de la acción política, saliendo de la guerra y trabajando por la ampliación de esta precaria democracia.

Edición N° 00431 – Semana del 23 al 29 de Enero – 2015
 
 
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