¿Por qué se debe presionar para que se firme la
Ley Estatutaria en Salud?

  Mauricio Torres-Tovar
  Médico, Salubrista Público – Profesor Asistente Universidad Nacional de Colombia
   
 

Los vaivenes de la política

Sí, la política es dinámica porque depende de los contextos, los cuales no son estáticos. Un reflejo de esto es que los sectores sociales, gremiales y académicos venían oponiéndose a la Ley Estatutaria en Salud que el Congreso de la República aprobó en junio de 2013 y que fue declarada exequible por la Corte Constitucional en mayo de 2014, pero ahora están demandando su firma por parte del Presidente de la República, porque esta Ley cambio a partir de las modulaciones que le hizo la Corte Constitucional a través de la Sentencia C – 313 de 2014, que fue dada a conocer en su contenido a finales de octubre de 2014.

Como lo expresé en un artículo anterior, las modulaciones fueron un replanteamiento positivo de la Corte Constitucional, rectificando su postura en tanto no podía  ir en contra de su espíritu y su historia jurisprudencial, e igualmente en contra del derecho internacional del derecho a la salud, por lo cual no aprobó la perspectiva de un contenido restricto al derecho a la salud que la Ley pretendía imponer.

Lo bueno de la Ley Estatutaria en Salud

Dado este nuevo contexto, diversos sectores institucionales, sociales, académicos, gremiales y ciudadanos han iniciado procesos para presionar la firma de la Ley Estatutaria en Salud. La propia Corte Constitucional le ha pedido al Ejecutivo que la firme.

Contar con una Ley Estatutaria en Salud (que fue una propuesta inicial de sectores ubicados en la orilla de quienes asumen la salud como derecho), implica que el país cuente con una Ley de mayor jerarquía, que establece la salud como derecho humano fundamental y que se constituye en el marco sobre el cual se debe orientar el sistema de salud y todas las decisiones de políticas públicas en salud, lo que podría llevar a contener las medidas que vuelven la salud un negocio y de paso controlar a los mercaderes de este derecho.

Como lo plantea el Pronunciamiento de la Mesa Nacional por el Derecho a la Salud, seccional Antioquia, con las modulaciones hechas por la Corte Constitucional se generan ventajas con esta Ley Estatutaria en Salud.

Entre estas se incluyen que se tendría una Ley que establece la salud como un derecho humano fundamental, que protege el uso de la tutela para su garantía, que además no se reduce a garantizar lo contenido en el POS sino a aspectos más amplios referidos a las condiciones de vida, medicamentos y tecnología; y en donde el argumento de que el Estado se puede quebrar (regla fiscal) no es válido para limitar la garantía de este derecho. A sí mismo, limita las trabas jurídicas y administrativas que constantemente tienen la gente para garantizar el acceso a los servicios de atención.

Igualmente reconoce la importancia de que existan mejores condiciones laborales de los y las trabajadoras del sector salud, a través de un trabajo digno y decente, y bajo condiciones de autonomía en el ejercicio profesional.

Y finalmente se destaca, que valora la red pública hospitalaria, en tanto establece que su gestión debe ser medida por su rentabilidad social y no meramente financiera, es decir por lo que realmente hacen por la salud de la población que tienen a su cargo y no por su capacidad de autosostenerse financieramente.

¿Pretensiones truncas del Gobierno Nacional?

Sin lugar a dudas la pretensión del gobierno nacional con la Ley Estatutaria, secundada por los agentes de mercado de la salud, era tener un instrumento jurídico para limitar claramente el contenido del derecho a la salud, dejándolo exclusivamente como un POS restricto y a su vez limitar la acción de tutela, protegiendo de esta manera los intereses de las EPS.

Esto explica el malestar y alevosía de las declaraciones del Ministro de Salud contra la Corte “la Corte Constitucional quiere que todos los colombianos coman langosta”1 y contra los sectores que hoy piden que se firme “yo creo que aquí han surgido todo tipo de teorías de conspiración que yo las he llamado delirantes y repito el apellido, creo que son delirantes, son simplemente una forma de hacer oportunismo político y de joder por joder”2, en tanto la modulación de la Corte les cambio el horizonte de sus pretensiones.

Por esta razón el Ministro de Salud ha intentado utilizar varias estrategias jurídicas, tratando de que se acepte la idea que la Ley debe volver a ser tramitada en el Congreso de la Republica, inicialmente apoyándose en la equivocación que tuvo la Corte al redactar el literal f del artículo 15 que fue corregido mediante el Auto 377 de 2014 y más recientemente planteando que por indicación de los artículos 33 y 41 del Decreto 2067 de 1991 (sobre el régimen procedimental de los juicios y actuaciones que deban surtirse ante la Corte Constitucional), dado que no se está en la misma legislatura de discusión en la que se aprobó la Ley.

Esta perspectiva del gobierno nacional va en contra de la Constitución Política en tanto el artículo 241, literal 83, le da las potestades a la Corte para estos procesos en relación a las leyes estatutarias y por lo tanto obliga al Presidente de la Republica a firmar la Ley Estatutaria declarada exequible por la Corte, teniendo en cuenta las modulaciones hechas por esta corporación.

Acá es claro que tanto el Presidente de la República, como el Presidente del Senado (porque ante la ausencia de la firma del Presidente de la Republica, el Presidente del Senado se obliga a firmar una Ley aprobada), como Ministro de Salud, van en contravía del orden constitucional, dado que no están respetando una Ley sancionada por el Congreso de la República y declarada constitucional por la Corte.

Y paradójicamente, mientras intentan colocar trabas para avanzar en el país en un verdadero reconocimiento del derecho a la salud, el Ministerio de Salud expide el Decreto 2702 de diciembre de 2014, mediante el cual ofrece siete años de gracia a las EPS para que ajusten sus cuentas, continuando de esta manera apropiándose de los recursos públicos de la salud, con lo que continua el deterioro de la situación de salud de la población, como ocurre en Choco en situación evidenciada por la Corte Constitucional en reciente visita.

Movilización social con acción política pedagógica e innovadora

Esta situación de no firma de la Ley Estatutaria de Salud por parte de los Presidentes, tanto de la República como del Senado, está convocando nuevamente la movilización social y los primeros pasos han sido un conjunto de pronunciamientos y de acciones jurídicas que buscan obliguen a la firma.

El llamado que hoy hacen los sectores proclives a la salud como derecho, es que se interprete la actitud de los Presidentes de la Republica y del Senado  como un atentado a lo democrático y una renuencia a la constitución, es decir que no están cumpliendo por lo ordenado por la Constitución, razón por la cual la Academia Nacional de Medicina entabló ante el Congreso de la República una acción de Constitución en Renuencia, con la cual se espera se ordene la firma de la Ley.

Los sectores que demandan la firma, aclaran que la Ley Estatutaria no es la salida estructural al problema de salud en Colombia, en tanto no afecta la matriz de intermediación que impone el modelo de aseguramiento privado, pero que en lo que respecta a las dinámicas políticas si es una oportunidad para reactivar la movilización social y avanzar en un mejor escenario para luchar por una nueva política y sistema de salud en Colombia.

Es importante que esta iniciativa se desarrolle teniendo en cuenta la historia de movilización social que se ha impulsado. De un lado se requiere mejorar los procesos de pedagogía política que le permita al conjunto de la población entender porque es importante movilizarse por la firma de la Ley. Y de otro lado, agudizar los esfuerzos para que las acciones que se emprenden sean más innovadoras, con capacidad de tocar las sensibilidades de la gente para sumarlas en este proceso de lucha social.

La reiteración en el repertorio de las acciones colectivas que se emprende exige renovación. No se puede continuar insistiendo en la lucha centrada en lo jurídico y legislativo o en las marchas y plantones, se requiere ir más allá, sin desechar estos repertorios, pero si generando otros a partir de llegar a los espacios cotidianos de la gente donde padecen sus problemas de salud y desde allí generar acciones políticas y propuestas de enfrentamiento, solo esto garantizará que la movilización sume al conjunto de la gente y que se dé la posibilidad real de crear un movimiento social amplio por la salud, con capacidad real de incidencia política para la transformación.

Edición N° 00432 – Semana del 30 de Enero al 5 de Febrero – 2015

3 “Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los proyectos de ley que hayan sido objetados por el Gobierno como inconstitucionales, y de los proyectos de leyes estatutarias, tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su formación”.

 
 
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