Lucho y Paulina

 
  Álvaro González Uribe
  Abogado y columnista – @alvarogonzalezu
 
   
 

Las guerras tienen muchos rostros, espacios, armas y, por fortuna, tiempos. Rostros de victimarios y víctimas de todas las edades y condiciones. Espacios selváticos, montañosos, llanos, rurales y urbanos. Empiezan y algún día acaban pese a que algunas parezcan interminables como la nuestra.

Sin embargo, además de los odios, cuando las guerras de hoy llegan a su fin hay una parte física de ellas que continúa: la de las minas antipersonal y la munición sin explotar. Callan los fusiles y los combatientes regresan a sus cuarteles y a sus hogares o van a los estrados judiciales; y empieza una nueva vida con esperanza y optimismo... Pero las minas siguen dando batallas solitarias y arcanas por 20, 30 o 40 años. Cada mina es una guerra que persiste.

Las minas antipersonal son la faceta más cobarde de la guerra, su cara más sucia, una trampa canalla que no distingue víctimas. Escondidas o camufladas esperan para destruir a cualquier ser vivo que haga contacto con ellas: combatientes, civiles, niños, animales.

“Lucho y Paulina: En mi vereda camino seguro”, es una historieta para niños –aunque también útil para adultos- cuyo fin es hacer pedagogía sobre tan mortales artefactos. Se trata de una cartilla presentada de una manera clara y hasta amena para que los niños de Antioquia aprendan a sobrevivir en medio de esas guerras agazapadas. Instrucciones para mantenerse vivos… La cartilla fue elaborada y es distribuida en nuestras veredas, pueblos y campos por la Gobernación de Antioquia, Secretaría de Gobierno (Dirección de DD. HH.). Hace parte de toda una estrategia didáctica muy bien formulada con diversos momentos y piezas.

Sin duda, es una cartilla muy útil pero también muy triste como le escuché una vez al gobernador de Antioquia Sergio Fajardo, pues distribuir esta clase de materiales no despierta otro tipo de sentimiento que la tristeza, teniendo en cuenta que nuestros niños deberían estar recibiendo solo materiales de estudio, de capacitaciones o lúdicos. Es también parte del dolor y del costo de la guerra: enseñar a vivir con la guerra.

“Muéstrale esta cartilla a tus vecinos para que sepan más sobre los caminos seguros”, dice Paulina en el cuadernillo en forma de historieta. Paulina, junto con Lucho y Motas el perro mascota de la primera, es uno de los tres personajes de la cartilla. “Mucha gente no conoce las señales de peligro ni sabe cómo cuidarse”, expresa por su parte Lucho. “Y lo más importante: camina con la luz del día”, piensa Motas.

Luego del desarrollo de toda la historieta y a manera de resumen, al final la pequeña Paulina cuenta qué hacer si alguien se topa con una mina antipersonal o con munición sin estallar, detallando cada paso:

“Debes mantener la calma. Devuélvete muy despacio y sobre tus propias huellas, dando un paso a la vez. Cuéntales a tus amigos, vecinos y familiares para que se mantengan alejados. Avísale a una autoridad local de tu confianza para que personas especializadas retiren el artefacto. Si eres niño o niña, cuéntale a un adulto de tu confianza. Acuérdate que SIEMPRE debes caminar despacio”.

En una comparación dramática, son instrucciones que en cierta parte evocan el juego de golosa o rayuela. ¡Qué dolor! Los niños, esa población que más duele en la guerra, aprendiendo y enseñando cómo sobrevivir en medio de sus estudios y sus juegos infantiles.

Desminar es parte del proceso de “dejación” de armas, en especial porque las minas son armas más peligrosas que las tradicionales o a ojos vistas. Por eso urge el desminado, ya sea como se ha realizado hasta ahora o como se propuso en La Habana, o de ambas formas. Luego de firmar la paz Colombia nunca olvidará este largo conflicto, pero volverá a él cada que explote una mina si no acometemos ya esta acción. Además de la seguridad para niños y campesinos, y asociada a la misma, se recuperarán inmensas extensiones de tierras tan necesarias para el país, que de otra forma seguirán con la guerra enterrada o agazapada, es decir, inútiles para cualquier actividad. Todos debemos ser Lucho y Paulina.

Edición 447 – Semana del 22 al 28 de mayo de 2015
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus