Inminente firma de la paz

 
No perdemos la esperanza sobre el cambio de comportamiento de colombianos que han estado al frente de responsabilidades de Estado, para que comprendan su compromiso moral con la sociedad colombiana y sean capaces de abandonar las posturas guerreristas, que tanto daño nos han hecho, y asumir de una vez por todas, un compromiso real por el fin de la guerra con la firma de la Paz.
 
Alonso Ojeda Awad
 
Ex Embajador de Colombia en Europa
 
 

Se escucha como un coro que viene desde muy lejos repitiendo sin cesar: “Se vive… se siente… la Paz está presente…” y los corazones de los niños y los jóvenes se agitan por la fuerza razonada que trae el estribillo desde las profundidades de la selva, atravesando montes y cañadas, resurgiendo en las aguas azules y cristalinas del Caribe, para llegar desde Cuba, como el aire fresco y mañanero, portador de la buena nueva: ¡¡Viene la Paz, la reconciliación de Colombia, la alegría tantos años aguardada, para decir a los cuatro vientos, no más guerras, no más odio, no más dolor, solo la alegría de los millones de colombianos amantes del respeto, del cariño, de la solidaridad y del amor!!

Ha sido una semana dura e intensa en el gran esfuerzo democrático por sacar adelante el “Acuerdo Especial” que busca blindar el proceso de Paz y que para alegría de todos tiene el apoyo de los EE.UU. como bien lo expresó Bernie Aronson, delegado del Presidente Obama, al decir en declaraciones de prensa que “el proceso de Paz en Colombia tiene el apoyo de los partidos Demócrata y Republicano de los EE.UU”.

El “Acuerdo Especial” como institución se ha convertido en una tabla milagrosa que les ha permitido a una serie de países como el Salvador y Burundi, con graves conflictos armados, invocar el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y aspectos propios de reestructuración política, para superar graves y delicadas contingencias. El Acuerdo es el que ahora nos debe conducir definitivamente a la Paz y permitirnos la gran movilización de respaldo al Plebiscito donde los colombianos ratificaremos nuestros compromisos con la reconciliación y expresaremos la decidida voluntad de no volver jamás a la violencia y a las armas, como justificación política.

Carlos Lozano Guillen Director del Semanario VOZ, se ha referido así en un artículo publicado en su semanario, que tituló “Blindados acuerdos de Paz”: “Los delegados del Gobierno Nacional y de las FARC-EP acordaron en la capital cubana las bases para el blindaje de la seguridad y estabilidad jurídica del Acuerdo Final de Paz estable y duradera. El anuncio fue hecho en el comunicado conjunto #69, el pasado jueves 12 de mayo, en un texto explicativo de los alcances de lo acordado en el marco del Derecho Interno Colombiano y del Derecho Internacional Humanitario. Se trata de una serie de mecanismos institucionales y democráticos complementarios, según lo consignaron, para garantizar que los textos, elevados a norma constitucional, sean respetados por las partes y por las autoridades estatales actuales y futuras”.

El presidente Juan Manuel Santos consideró este Acuerdo como un paso transcendental, que “trazó el camino para convertir el Acuerdo sobre el fin de la guerra en un Acuerdo especial como pieza inmodificable del Derecho Internacional Humanitario”. Ahora nos toca a los colombianos lograr en una movilización masiva un amplio apoyo por el Plebiscito que efectivamente muestre el compromiso ético que tenemos todos los colombianos por la Paz. De igual manera, no perdemos la esperanza sobre el cambio de comportamiento de colombianos que han estado al frente de responsabilidades de Estado, para que comprendan su compromiso moral con la sociedad colombiana y sean capaces de abandonar las posturas guerreristas, que tanto daño nos han hecho, y asumir de una vez por todas, un compromiso real por el fin de la guerra con la firma de la Paz.

Todo parece indicar que todo está concretado: En el curso de pocos días se producirá el ansiado “Cese Bilateral definitivo de fuego”, lo que significa el silenciamiento de los fusiles y el inicio de la última etapa, la que tiene que ver con la concentración de los frentes guerrilleros y la dejación de las armas, complejo proceso que estará bajo la conducción del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

La Paz será la bendición para nuestro país que desde hace muchos años no la conoce. Podemos decir sin riesgo a equivocarnos que ningún colombiano ha tenido la inmensa satisfacción de vivir en una nación sin guerra. Ya es hora, entonces, de sentir esta plenitud, de saber que todos vamos a trabajar por el aumento en la generación del empleo y del trabajo para hombres y mujeres colombianas, por una justicia social con inclusión para hacer realidad el sueño de una sociedad con oportunidades amplias y suficientes para todos.

En una sociedad en Paz haremos realidad el desafío tantos años aplazados, de llevar el Estado hasta los últimos confines y rincones de Colombia, la gran tarea es entonces ampliar la cobertura de todos los servicios públicos en agua potable, alcantarillado, desarrollo de infraestructura, colegios con excelente dotación técnica y humana, hospitales con la satisfacción de las demandas de salud que requieran las comunidades, carreteras primarias, secundarias y terciarias para que todos los municipios y corregimientos de Colombia puedan llevar hasta los centros urbanos de primer orden los productos agrícolas, ganaderos y lecheros que ellos producen, y todo esto tiene que traducirse en un completo bienestar para todos.

Todas estas posibilidades estamos a punto de lograrlas con la firma inminente de la Paz. Por eso tenemos que hablar entre nosotros y con los más cercanos para no permitir que se malogre este momento tan especial de la sociedad colombiana. A los enemigos de la Paz les pedimos: Por Dios que ¡reflexionen! Que la hora de ahora no es para el odio, ni la venganza, es la hora del perdón, la solidaridad, la reparación y no repetición, con la seguridad de que si somos capaces de darnos el abrazo de la reconciliación, estaremos abriendo las puertas de un futuro con desarrollo y la prosperidad para todos los colombianos.

Edición 496 – Semana del 27 de Mayo al 2 de Junio de 2016
   
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
 
 
 
comentarios suministrados por Disqus