“Solidaridad mundial, responsabilidad compartida”

 

El pasado martes 1º de diciembre –como viene sucediendo desde 1988– se celebró en el mundo el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, que para este año tuvo como lema “Solidaridad mundial, responsabilidad compartida”. En esta celebración, personas de todo el mundo se unen para apoyar a quienes están afectadas por el virus y conviven con el VIH, y por supuesto para recordar a los que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.

 
Álvaro Ortiz Ramos
 
Editor Semanario Virtual Caja de Herramientas1
 
 

Hace casi 40 años el revuelo causado por un extraño virus puso al mundo en alerta máxima. La comunidad científica, los medios de comunicación y los gobiernos en general no lograban explicar qué sucedía.

Se crearon comisiones médico-científicas con verdaderos centros de estudios para tratar, primero de descifrar a qué se estaban enfrentando y segundo, determinar qué pasos se debían tomar para intentar frenar el problema.

Era el mes de diciembre de 1981 y en los Estados Unidos se registraba el primer caso de VIH/Sida que hoy en día sigue siendo uno de los problemas más graves de salud pública del mundo, especialmente en los países de ingresos bajos o medianos.

Así las cosas, el Sida se volvió desde entonces una de las enfermedades más temidas y el referente más cercano de una pandemia para millones de personas en todo el mundo. De hecho, según la Organización de las Naciones Unidas – ONU, el Sida ha causado 60 millones de casos y cerca de 39 millones de muertes.

El pasado martes 1º de diciembre –como viene sucediendo desde 1988– se celebró en el mundo el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, que para este año tuvo como lema “Solidaridad mundial, responsabilidad compartida”2.

En esta celebración, personas de todo el mundo se unen para apoyar a quienes están afectadas por el virus y conviven con el VIH, y por supuesto para recordar a los que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.

Claro, debemos señalar que la “conmemoración” más que la “celebración” de este 2020, estuvo opacada por la pandemia del Covid-19.

En Colombia, la conmemoración estuvo un tanto desteñida y contó con muy poca difusión. Los otros tantos problemas que nos agobian –desgobierno, corrupción, violencias en todas sus versiones, injusticias e impunidades, asesinatos de líderes y firmantes de la paz– desplazaron las informaciones que seguramente se tenían preparadas para ese día. A lo anterior sumémosle las alarmantes cifras que demuestran un aumento en los casos de infectados por el Covid-19 en el país.

Lo que sí sabemos al respecto es que a pesar de los progresos que el país ha tenido en su lucha contra el Sida en los últimos años, el acceso a las pruebas sigue siendo el gran desafío. Así lo demuestra un informe de “Cuenta de alto costo”3 que señala que en el 2019 apenas el 72,64% de las personas que viven con VIH conocen su estado serológico. Es decir, que queda mucho por hacer para alcanzar el Objetivo Global de Reducir a menos de 500.000 las nuevas infecciones por el VIH a nivel mundial (reducción del 75% con respecto a las metas de 2010)4.

Pero… ¿De qué estamos hablando?

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (Sida) es una definición epidemiológica basada en los signos y síntomas clínicos. Es una enfermedad causada por el VIH, el virus de la inmunodeficiencia humana, que destruye la capacidad del organismo para combatir la infección y la enfermedad, lo que al final puede llevar a la muerte. Los medicamentos antirretrovíricos o antirretrovirales hacen más lenta la reproducción vírica, y pueden mejorar mucho la calidad de vida, pero no eliminan la infección por el VIH.

Sin embargo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), gracias a los adelantos recientes en el acceso al tratamiento con antirretrovíricos, las personas seropositivas ahora pueden vivir más tiempo y con un mejor estado de salud.

Aunque aún las comunidades científicas del mundo no se han puesto de acuerdo en los orígenes de la enfermedad, se cree que el Sida se originó en África. Según se pudo descifrar a través de arduas investigaciones, en ese continente habitan especies de monos y simios que albergan un virus similar al VIH llamado SIV (virus de inmunodeficiencia en simios). Los científicos consideran que la enfermedad llegó inicialmente a los seres humanos a través de chimpancés salvajes que viven en África central.

Pese a todo, sigue siendo una incógnita establecer cómo pudo la enfermedad cruzar la barrera de las especies. La teoría más fuerte que pregonan los científicos es la de que se contrajo a partir de personas que cazaron o comieron chimpancés infectados. Las investigaciones –basándose en cálculos científicos sobre el tiempo que tardarían las distintas cepas del VIH en evolucionar– sitúan el origen del virus en humanos alrededor del año de 1930.

Desde cuando a principios de los años 80 se diagnosticaron los primeros casos en los Estados Unidos, se estima que 78 millones de personas han sido infectadas por el virus y 39 millones han muerto a causa del Sida o enfermedades relacionadas. Actualmente existen 36,9 millones de casos en el mundo, según ONUSIDA.

La región más afectada por la enfermedad es el África subsahariana donde se registran dos tercios de los casos totales de VIH y casi el 75% de muertes de Sida. Las tasas de infección varían, pero son los países del sur de África los más afectados. En Sudáfrica se estima que el 29% de las mujeres embarazadas tienen el VIH. La tasa de infección en la población adulta de Zimbabue es superior al 20% mientras que en Suazilandia un tercio de la población adulta es seropositivo. Entre las causas principales de esta pesadilla del Sida en África se han resaltado la pobreza, la promiscuidad y unos sistemas sanitarios y educativos inadecuados.

Afortunadamente para el mundo, en los actuales momentos el VIH ya no representa una sentencia de muerte gracias a los grandes avances logrados por los científicos en torno al tratamiento para controlarlo.

Pese a todo, cada año se registran miles de casos nuevos de transmisión alrededor del mundo y persiste la falta de conocimiento sobre el tema, lo que provoca que el estigma y la discriminación sigan siendo una realidad para muchas personas que viven con el virus.

Por eso se hace necesario que los gobiernos sigan adelante con las campañas de prevención y concientización en las que se les recuerde a las personas del común, autoridades y trabajadores de la salud, que la epidemia del VIH está viva y que existe la importante necesidad de generar conciencia para poder luchar contra los prejuicios y la discriminación.

En Colombia 119.472 personas se encuentran con diagnóstico de VIH, según cifras del Instituto Nacional de Salud a 2019. La notificación de casos nuevos muestra una tendencia creciente, con un aumento del 16,4% entre 2018 y 2019, con una tasa de incidencia de 26,6 casos por 100.000 habitantes. Con relación a las incidencias de VIH por departamento, establecen que el Quindío es el que tiene la mayor tasa de incidencia con 43,9 casos por 100.000 habitantes, seguido de Barranquilla con 41,4 y Risaralda con 40,9 casos por 100.000 habitantes.

En ese mismo sentido y con el objetivo de seguir avanzando en la detección precoz de la infección por VIH como de otras enfermedades transmisibles como la sífilis, la hepatitis B y la hepatitis C, el Ministerio de Salud y Protección Social mediante Resolución 1314 de 20205 ha establecido los lineamientos por los cuales se amplían los criterios para la realización de pruebas rápidas fuera de laboratorios.

“La detección precoz ayuda en lo que se conoce como la gestión del riesgo, es decir que entre más temprano se detecte este tipo de infección, más prontamente la persona se podrá poner en tratamiento evitando complicaciones y previniendo que la enfermedad se pueda transmitir a otras personas”, indica el Ministerio de Salud y Protección Social.

Recordemos que en nuestro país el derecho a la salud es un derecho fundamental que cuenta con protección constitucional a través de la acción de tutela. Y para el caso las personas que viven con VIH, a nivel nacional e internacional, el derecho fundamental a la salud recibe doble protección buscando siempre que su tratamiento no sólo sea integral sino también continuo y oportuno6.

Finalmente, la Aids Healthcare Foundation (AHF)7 nos recuerda que en tiempo de Covid-19 el VIH/Sida debe mantenerse en un lugar destacado de la agenda de salud pública mundial porque aún cobra cientos de vidas cada año.

Esta misma organización destaca que la respuesta mundial al Sida todavía es insuficiente; cada año se necesitarían al menos 6 mil millones de dólares más para financiar los esfuerzos en todo el mundo.

Con la pandemia de Covid-19, señala Healthcare Fundation, esta brecha probablemente se ampliará. Es por esto por lo que los Gobiernos deben aportar una justa parte para mejorar y continuar los esfuerzos en prevención del VIH y garantizar que quienes los necesiten tenga un acceso equitativo a cuidados y tratamientos que salven vidas.

Amanecerá y veremos…

Edición 711 – Semana del 5 al 11 de diciembre de 2020

1 Fuentes: Organización Panamericana de la Salud – Colombia; Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades; ONU Sida; Organización Mundial de la Salud – OMS.

4 Ver: Hoja de ruta de prevención del VIH para 2020. Acelerar la prevención del VIH para reducir el número de nuevas infecciones en un 75%.

6 Ver sentencias T-846/11, T-600/12, T-135/13, T-676/12, T-228/13 de la Corte Constitucional.

7 Aids Healthcare Foundation (AHF), es una organización global sin fines de lucro que brinda medicina de vanguardia y defensoría a más de un millón de personas en más de 43 países.

   
 
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