Bloqueos o ¿no?, esa es la cuestión

 

En lo que llevábamos de este estallido social se han presentado tres tipos de bloqueos a vías o carreteras, estimulados por la presencia de los transportadores, que siempre lo han utilizado pero que no pueden mantenerlo mucho tiempo por la misma naturaleza de su trabajo, y el peligro de que los vehículos sean incinerados o vandalizados.

 
Fernando Dorado
 
Activista social
 
 

El bloqueo de vías y carreteras como método de lucha tiene toda una historia en América Latina, Colombia y Cauca. Ha sido un instrumento clásico del movimiento campesino e indígena aplicado en carreteras troncales como forma de presión y de defensa. Pero con el tiempo y el cambio de las condiciones socio económicas de los mismos campesinos que hoy son pequeños y medianos productores vinculados al mercado capitalista, dicha forma de lucha se convierte en una trampa y lo aísla y enfrenta a la gente consigo misma.

Por otro lado, hay que entender que los campesinos (afros, indígenas y mestizos) no tenían otra forma de hacerse ver y presionar si no era mediante el bloqueo, sobre todo de la carretera Panamericana. Los obreros no necesitaban de esa forma de lucha, aunque en el paro de los corteros de caña en 2008, son las mujeres de ellos las que utilizan temporalmente un bloqueo (entre Candelaria y Palmira) para colaborar en la lucha con sus compañeros y/o familiares trabajadores de los ingenios.

En lo que llevábamos de este estallido social se han presentado tres tipos de bloqueos a vías o carreteras, estimulados por la presencia de los transportadores, que siempre lo han utilizado pero que no pueden mantenerlo mucho tiempo por la misma naturaleza de su trabajo, y el peligro de que los vehículos sean incinerados o vandalizados. La clásica, entre Cali y Pasto-Ipiales, y entre Cali y Buenaventura, y los que se han desarrollado en Cundinamarca, Boyacá, Huila y otros departamentos, que están en proceso de levantamiento concertado. Allí se concentran campesinos e indígenas, cocaleros y transportadores, pero el eje de sus pretensiones es de carácter sectorial, y en realidad, a la larga, debilitan la lucha general. Se dieron a partir del lunes 3 de mayo, principalmente.

Otro tipo de bloqueo es el que se ha utilizado para bloquear la gran producción de los ingenios azucareros y otros productos agroindustriales, en muchos municipios del Valle y Norte del Cauca. Ello, por cuanto estas grandes industrias ya son vistas por los antiguos trabajadores como un verdadero enemigo (ya poco empleo generan debido a la mecanización de la recolección de la caña y la automatización de los procesos de transformación). Estos bloqueos pueden servir temporalmente, pero si se van de largo puede ser problemático mantenerlos porque terminan enfrentándose con el conjunto de la población que de una u otra forma dependen de esa producción, industria del dulce, pollos, leche, etc., o por la necesidad del consumo. Implica de hecho los problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles, medicinas, etc., y los problemas de movilidad. En una insurrección serían útiles para detener a las fuerzas contrarias, pero no creo que estemos frente a una insurrección.

Y están los bloqueos o barricadas internas en las calles o avenidas en las ciudades, protagonizadas por jóvenes, principalmente. Son básicamente de dos tipos: unos, esporádicos para obligar a la gente a parar contra su voluntad, deteniendo el tráfico público y privado (estaciones de TransMilenio, Mio, etc.), lo cual de hecho pone a los protestantes bloqueadores en contra de los demás. Y están las barricadas o bloqueo tipo “Puerto Rellena” en Cali, rebautizado por los jóvenes “Puerto Resistencia”, que está en pleno desarrollo, tienen apoyos parciales de la población de los barrios, y es una forma de lucha que surgió el 25N (2019) que seguramente va a evolucionar, y es germen de una forma de organización nueva (“asambleas auto-convocadas” en Chile).

En este instante de la lucha la mejor forma de expresar la potencia popular y ciudadana es con grandes concentraciones multitudinarias intermitentes en donde hay mayor posibilidad de participación masiva y organizada, mayor seguridad, mayor impacto, se puede neutralizar la acción de infiltración de las fuerzas militares oficiales, y demás. Los bloqueos de nuevo tipo pueden servir temporalmente pero no es la mejor forma de lucha en este momento.

Edición 729 – Semana del 15 al 21 de mayo de 2021
   
 
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