El Gobierno amplió los instrumentos de la política de seguridad, avanzó en el desmonte de la «paz total» e incorporó a su retórica de resultados la exhibición de cadáveres. La visita al país del secretario de Estado Marco Rubio confirmó el rápido acercamiento a Estados Unidos, aunque los resultados concretos de una cooperación bilateral todavía distan mucho de ser lo que sugiere la denominación gubernamental «Acuerdos de Barranquilla». La centralización de las comunicaciones oficiales abrió la discusión sobre las garantías para la libertad de prensa y la vigencia de una institucionalidad respetuosa de la información estadística rigurosa.

Descargue el boletín

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *